Calle Alcazabilla, la calle más cultural de Málaga

La Calle Alcazabilla es única en la ciudad, reúne en escasos metros toda la historia de Málaga y el peso fuerte de la cultura de Málaga, por albergar la gran mayoría de Museos importantes de la ciudad y por unir pasado y presente de Málaga. La Málaga Fenicia, Romana y Musulmana todo concentrado en un mismo lugar.

El futuro Museo Ciudad de Málaga en el Palacio de la Aduana, que se inaugurará en el 2013, para albergar el Museo de Bellas Artes y el Museo Arqueológico. Los Museos de las Cofradías de Estudiantes y del Sepulcro, la Catedral a un paso, el Museo Picasso, la Casa Natal de Picasso a tiro de piedra, además de la Plaza de la Merced con el monumento fúnebre u obelisco al General Torrijos, que forma parte de nuestra historia de la ciudad. El Museo de Arte Sacro del Cister (actualmente está cerrado), el Museo Revello de Toro en la calle Afligidos, el Castillo de Gibralfaro, junto con la Alcazaba y el Teatro Romano. O la bodega el Pimpi que en su interior con todos los toneles firmados y las fotografías en las paredes de famosos es un Museo también.

Hay muchos proyectos importantes y uno de ellos actualmente se está ejecutando, es la unión de Calle Granada con Calle Alcazabilla, donde en el espacio resultante entre ambas calles  se creará una nueva plaza con una fuente de mármol negra y habrá una Sinagoga o Museo Sefardí. Entre esta fuente de mármol y la estatua de Ben Gabirol va a haber un cierto paralelismo o consonancia.

Y no hay que olvidar la gran labor del cine Albéniz con la organización del Festival de Málaga de cine Español, además de genial iniciativa que ha tenido este verano el Ayuntamiento de Málaga de ofrecer cine abierto en el Albéniz.

Está pendiente el futuro del antiguo edificio de los cines Astoria y Victoria, e incluso el otro inmueble del cine Andalucía. El Ayuntamiento de Málaga compró por 2,7 millones de euros su primera obra única de Picasso: el cuaderno con los dibujos preparatorios de “Las señoritas de Avignon” y está buscando un edificio singular en el Centro Histórico para ubicar los 84 dibujos realizados entre mayo y junio de 1907. Ya en el 2003 el Ayuntamiento compró la colección Jan Lohn formada por 223 litografías realizadas por Picasso y posteriormente alquiló el bajo de un edificio muy próximo a la Casa Natal de Picasso, para su exposición.

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Los candados del amor de Moccia llegan a Málaga

Todo surgió a partir del libro del italiano Federico Moccia "Ho voglia di te" (Tengo ganas de ti), que se llevó al cine en 2006, y en el que sus protagonistas enganchan un candado a una de las farolas del puente Milvio como símbolo del amor eterno.

El asalto de los candados ha llegado también a las principales ciudades europeas y se pueden observar colgados en los puentes de París, Lituania, Hungría e incluso en la Gran Muralla china.

Esto ha creado polémica entre los eternos románticos y los detractores de la moda de los candados y el principal acusado es el creador de esta manía: el escritor Moccia.

"No me arrepiento de haber creado esta moda. Me divierte. Los candados son un símbolo de amor y un motivo de orgullo. Ahora además los turistas visitan el puente Milvio y yo de esto estoy orgulloso". Además, añade el escritor de libros para adolescentes, "es mejor un candado que una pintada en una pared".

Normalmente, los enamorados después de cerrar el candado, tiran la llave al río, pero aquí en Málaga el río Guadalmedina no lleva agua en el puente de la Esperanza, no sé, lo que harán los enamorados con la llave.

Doy libertad en los comentarios de esta entrada a todos los enamorados a que se escriban mensajes de amor.

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Propuesta del día de la Biznaga

Propuesta del día de la Biznaga

Me encantaría que en el mes de agosto hubiese un día llamado "día de la biznaga" y se repartiesen biznagas gratis en la calle Larios a todos los turistas y paseantes como promoción de Málaga y de nuestras costumbres y cultura.

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Teodoro Reding

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Para todo malagueño es bien conocida la avenida denominada “Paseo de Reding”. Pero, ¿quién fue Reding y qué relación tuvo con Málaga? A pesar del patente olvido, fue una de las figuras más importantes de la historia de nuestra ciudad y uno de los grandes héroes de nuestro país.

Suizo de nacimiento, Teodoro Reding Von Biberegg comenzó su carrera militar en España en 1769, a los 14 años de edad, distinguiéndose a partir de entonces en campañas como las de Menorca (1781-1782), los Pirineos (1793-1795) o Portugal (1801), ligado siempre a la brillante trayectoria del llamado Regimiento Suizo de Reding nº 3, una de las seis unidades suizas del Ejército español.

Tras la heroica acción de Irún de 1794 en la Guerra del Rosellón, fue nombrado Mariscal de Campo, pero siguió al mando de este regimiento del que ya era Coronel desde 1788.

A comienzos del año 1802 fue destinado con su unidad a Málaga, pero, en un principio quedaría de guarnición con su primer batallón en Granada por encontrarse allí la Capitanía General de la Región Militar.

Cuando en 1803 se desató en Málaga la epidemia de fiebre amarilla, Reding volvió inmediatamente a la ciudad y fue nombrado miembro de la Junta de Sanidad. Se ganaría entonces el especial reconocimiento y cariño por parte del pueblo malagueño, que lo vio actuar ejemplarmente, aún arriesgando su propia vida, para paliar la enfermedad, visitando casa por casa y procurando el mejor trato para los enfermos. Acciones que se repitieron en 1804, estableciendo un cordón sanitario con su regimiento para evitar que la epidemia se extendiera. En ambas ocasiones destacó la labor de los soldados helvéticos y los cirujanos del regimiento, muchos de los cuales enfermaron, falleciendo finalmente unos 186 en pos del bienestar de los malagueños.

El 21 de Abril de 1806, Reding fue nombrado por el rey Carlos IV Gobernador Militar y Corregidor Político de Málaga, celebrándose las ceremonias habituales para su reconocimiento en la ciudad tras el juramento ante el Obispo el día 8 de Junio de dicho año. Su inseparable hermano, Nazario, obtuvo entonces el mando de la unidad.

Poco después ya se vislumbra su interés por la buena marcha de la provincia con la publicación del llamado “Bando del Buen Gobierno” del 19 de Agosto de 1806. Como Gobernador, trabajador y eficaz, prudente, y enérgico cuando era preciso, desempeñaría una gran labor en todos los aspectos, en materia sanitaria, social, política, económica, urbanística y hasta ornamental.

Entre otras acciones, promovió la reorganización del Ayuntamiento, persiguió y eliminó el contrabando y los robos, ya se preocupó del desarenado del Guadalmedina considerando este río un gran peligro para la ciudad por sus desbordamientos, y estableció un Hospicio donde muchos jóvenes recibieron alimentación, educación y el aprendizaje de un oficio. En materia sanitaria sus disposiciones fueron tan acertadas que ya no se volvió a producir más la fiebre amarilla.

Con él no faltó la asistencia a nadie, fuera un huérfano o un presidiario enfermo; incluso implicó a la ciudad en actividades de caridad. Fueron tantos los trabajos por Málaga que, a los pocos meses de aceptar su cargo la ciudad se sintió orgullosa de tenerle por Gobernador y se escribieron poemas en agradecimiento, mucho antes de la gran victoria que estaba por llegar.

Iniciada la Guerra de la Independencia (1808 – 1814), Reding encabezó la Junta de Málaga. Pronto fue nombrado General en Jefe de las tropas del reino de Granada y luego Comandante General de la 1ª División del Ejército de Andalucía, demostrando a sus hombres que era posible derribar la mítica invencibilidad napoleónica, convirtiéndose en verdadero artífice de la primera victoria en campo abierto sobre las tropas de Napoleón en toda Europa, el 19 de Julio de 1808 en la localidad jienense de Bailén. Tanto en ella como en sus prolegómenos destacaron los miles de voluntarios malagueños que le siguieron fielmente hasta la gloria.

El recibimiento, del ya entonces Teniente General, en Málaga como “vencedor de los tiranos de Europa y libertador de Andalucía” fue apoteósico. Se le rindieron honores y se le hizo varios regalos, entre ellos un sable, un bastón y un caballo blanco. La corona de laurel que el cabildo le ofreció se negó a ceñirla modestamente y la ofrendó a la Virgen de los Reyes dándole gracias por la victoria y pidiendo por el triunfo de los ejércitos españoles.

Aunque prometió volver a Málaga, el deber militar lo llevaría junto a su División Andaluza a Cataluña con fin de reforzar el Ejército del General Vives, donde luego sería nombrado Capitán General.

Tras diversas acciones, Valls sería su última batalla en Febrero de 1809. Sufrió varias heridas de sable en la cabeza y los hombros. Sin embargo, no moriría de ellas, sino tras contraer una infección un mes después, el 23 de Abril de 1809, intentando ayudar humanitariamente, con la misma implicación con que lo hiciera en Málaga en 1803 y 1804, a los enfermos, esta vez sus soldados, por la propagación del tifus en Tarragona.

Sus restos reposan actualmente en un mausoleo, la primera sepultura del Cementerio municipal de Tarragona.

Es la humilde reseña de la vida de un héroe que lo dejó todo por España.

Desde el año 2005 los miembros de la Asociación Histórico – Cultural “Teodoro Reding” de Málaga le recuerdan, haciendo extensivo este tributo a los hombres y mujeres que como él sacrificaron sus vidas por nuestros derechos y libertades, sin recibir absolutamente nada a cambio, a muchos kilómetros de su tierra y sus familias.

Este colectivo ha realizado múltiples actos, muchos de ellos en tres de los puntos principales de su vida: Málaga, Bailén y Tarragona. Cada mes de Mayo desde 2008 celebra en Málaga un gran homenaje en memoria de Reding con participación de las autoridades locales.

En 2009 ha sufragado una placa conmemorativa en su honor y en agradecimiento a todo lo que hizo por Málaga, señalizando un punto histórico importante, el lugar donde en 1808 se encontraban las Casas Consistoriales, en la Plaza de la Constitución.

Tras la solicitud al Ayuntamiento, ya se encuentra en trámites una estatua que no sólo honrará su figura sino también la de todos los malagueños anónimos que contribuyeron con su acción a la victoria de Bailén.

Jon Valera Muñoz de Toro
Investigador histórico
Presidente de la Asociación Histórico – Cultural “Teodoro Reding”

http://teodororeding.es/2009/12/29/biografia-de-teodoro-reding/

Nota: la estatua de Reding que aparece en la fotografía se encuentra en Bailén.

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Guía audiovisual de Málaga Gratis

En la oficina de turismo de la plaza de la Marina, hay disponible una guía audiovisual que está muy bien, te va explicando los puntos de interés de Málaga y los monumentos y lo mejor de todo es que nos prestan la guía audiovisual durante 48 horas y de forma gratuita. Lo único que hay que presentar para el préstamo de la guía audiovisual es el carné de identidad para que lo fotocopien y también enseñar una tarjeta de débito de la que anotarán los datos por si se produce daño alguno, o robo y así poder reclamar indemnización al usuario.

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Vídeo Musical "Danza Invisible", No quiero bailar

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Este videoclip de 'No quiero bailar', es el primer sencillo del álbum de 'Tía Lucía', de los malagueños Danza Invisible, que está grabado en Málaga y en Torremolinos. La verdad es que es un vídeo muy divertido y aunque salen muchos escenarios, el protagonista siempre es el Puerto de Málaga.

Una vez cogido el tranquillo, nadie olvida cómo se monta en bicicleta. Ni siquiera si el aparato cuenta con tres ruedas. Javier Ojeda, consumado ciclista, echó mano de experiencia para dominar la bicicleta-taxi, al que se subieron los cuatro componentes de la banda. En el vídeo recorren a golpe de pedal los 1.200 metros del dique de Levante portuario y diversas zonas de la ciudad.

Es la historia de una chica, que representa la vida y que se encuentra con siete aspectos negativos de la existencia con los que ella no quiere bailar, como dice el título de la canción.

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Luces de Navidad del Corte Inglés

De pequeño siempre me quedaba embobado cuando llegaba la Navidad, mirando la maravillosa fachada del Corte Inglés repleta de luces, que cada año el centro comercial nos deleitaba con una postal diferente a la del año anterior, pero siempre eran las mismas. La mejor era la que salía un pavo real, con todo su plumaje lleno de luces de muchos colores, era un regalo para los ojos. Echo de menos aquellas luces de Navidad que tenía el Corte Inglés, eran otros tiempos y no todos llevábamos un teléfono móvil en el bolsillo con cámara de fotos y por mucho que he buscado en internet la imagen del pavo real que tanto me gustaba, no he encontrado nada.

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La primera representación plástica de Málaga

Aunque los orígenes de Málaga se remontan al siglo VIII antes de Cristo, Málaga no encontró su primera representación plástica hasta la incorporación de la ciudad a la corona de Castilla en 1487. Es justamente el propio hecho de la conquista lo que queda fijado en esa imagen primera, que ni siquiera es pictórica sino escultórica, en un bajorrelieve en madera realizado por Rodrigo Alemán para la sillería del coro de la catedral de Toledo. En esa representación, al igual que en otras del mismo conjunto que reproducen las rendiciones de Ronda, Cártama, Álora, Marbella y Vélez Málaga, es la capital de la provincia la única que es recogida en dos escenas diferentes, ya que en otro de los relieves no se muestra el hecho crucial de la capitulación, sino el atentado fallido contra los Reyes Católicos, representados en el interior de su tienda ubicada en el solar de lo que llegará a ser el santuario de Nuestra Señora de la Victoria, mientras a su derecha se levantan las murallas y torres de la casi inexpugnable Alcazaba (ambos episodios de 1487 serán reformulados en el siglo  XIX por pinturas historicistas de Rafael Tejeo Díez y Eduardo Cano de la Peña).

En la imagen os muestro la conquista de Vélez Málaga, porque no he podido encontrar el resto de bajorrelieves de la sillería de la catedral de Toledo, donde se reproducen las rendiciones de Ronda, Cártama, Álora, Marbella y las dos que hay de Málaga.

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Málaga en 1836

David Roberts, pintor y viajero, en 1836 incluye imágenes de Málaga con un aire casi otomano y de ensueño. La visita de David Roberts a Málaga y otras ciudades andaluzas despertó su interés por los paisajes orientales, lo que lo llevó a Oriente Medio y con ello se hizo célebre. Las imágenes las publicó en 1837.

El pintor escocés entrará a la Península en octubre de 1832, después de atravesar Francia de norte a sur. Su objetivo principal era recorrer Andalucía hasta poder completar un buen reportaje, hasta tener un conjunto de dibujos que plasmaran lo más llamativo e interesante de al-Andalus, la todavía bastante desconocida civilización hispanomusulmana.  Roberts visitaría Miranda del Ebro, Burgos, Madrid, Córdoba, Granada, Loja, Málaga, Ronda y Gibraltar. En los sitios más importantes permanecía tres semanas. Tres semanas en Córdoba, tres en Granada y tres en Málaga, que dieron como resultado una España contemplada bajo el influjo musulmán y la típica estilización romántica del siglo XIX. Allí nacería en el alma de Roberts su admiración e interés por los pueblos y las costumbres musulmanes que lo llevaría más tarde a recorrer itinerarios en el corazón del Islam.

David Roberts en la provincia de Málaga estuvo en Ronda y en Gaucín, que os muestro en las dos últimas imágenes.

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Hamet El Zegrí

En el día de hoy, nuevamente derrotado por el rey Católico, don Fernando, parto desde esta ciudad, camino del que sin duda será mi último destino, la bella ciudad de Málaga, capital de toda la Rayya y puerto del reino de Granada. Me llamo Hamet el Zegrí y en este veintinueve de mayo del año cristiano de 1486 dejo desolada la ciudad de Medina Lawsa, llamada por mis enemigos como Loja, después de ser asediada y finalmente arrasada y cambiada de manos.

Aún recuerdo cuando siendo alcaide de Ronda salí al encuentro de mis enemigos los cristianos, que habían puesto sitio a la villa de Coín, aquel mes de abril de 1485. Unos enemigos mucho más poderosos y en mayor número que aquellos que logramos contener pocos años atrás, que aunque no pudimos evitar la toma de Alhama, sí la de la ciudad de la que ahora marcho, donde dimos muerte al que era gran maestre de la Orden de Alcántara, Rodrigo Téllez Carrión, hombre valiente, que era gran enemigo nuestro y fiel valedor de las fronteras cristianas.

Fue cuando, mientras contemplaba ardientes los campos que forman la Vega de Granada, esos que incendian esas tropas que llaman tercios y que capitanea el bravo Gonzalo Fernández de Córdoba, asido a mi montura arengué a mis fieles antes de entrar en combate: «Musulmanes, ahora quiero ver quién se apiada de las mujeres y los niños de Coín a los que amaga la muerte y el cautiverio. Aquel a quien moviese la ley de Allah sígame, que estoy resuelto a morir como moro, en socorro de los moros», y aunque rompimos el cerco y dimos gran escarmiento a la infantería infiel, nada pudimos hacer por Coín que tres días antes de terminarse abril ya era del todo cristiana.

Después cayó Ronda, mi ciudad, y así junto con el grueso de mis tropas, me vine a Loja, sabedor de que si se perdía la plaza, la caída del reino estaba asegurada, los infieles ganarían, partirían a la conquista de Málaga y capitularía Granada, con ello, moriría también nuestra forma de vida, seríamos expulsados de nuestras casas, arderían nuestros campos y nada de lo que conocemos, volvería nunca a ser como es ahora.

Nunca confié en Abu Abd al que llaman Boabdil y apodan El Chico. Odié las guerras que mantuvo con su padre Muley Hacen y que tanto debilitaron al reino, pero siempre fui fiel a la causa de mi señor, éste a quien por su valentía todos llamamos El Zagal y que es el verdadero amo de Málaga; sin embargo, Boabdil es mi rey y por ello, he jurado prestarle fidelidad hasta el último día de mi vida, por lo que daré hasta la última gota de mi sangre en defensa de la verdadera fe, de los míos y de esta hermosa tierra hacia donde ahora parto, donde pienso fortificar el castillo de Gibralfaro y hacerme fuerte, que nunca rendiré la plaza, porque prefiero morir peleando que ser preso y rendirla a los cristianos.

Era alcaide de Loja Alí Attar, que había mandado llamar, por orden del rey al sabio Ben Maj Kulmut, a quien se informó de que el ejército de don Fernando, con más de setenta mil almas, se encontraba tan solo a doce leguas de la ciudad, por lo que el sabio nos conminó a negociar con los cristianos, cosa que hicimos.

Junto con los alfaquíes, ulemas y alguaciles, formamos embajada mi señor el rey Boabdil y sus dos hijos, Ahmed y Yusuf, el alcaide de Málaga Abdul Hassan y el de Loja Alí Attar quienes junto conmigo formábamos la parte de los nuestros, mientras que los cristianos nos habían enviado a los muy principales señores don Gonzalo Fernández de Córdoba a quien llaman Gran Capitán y a don Juan Pérez Ponce de León, marqués de Cádiz, hombres de confianza del rey don Fernando, que junto a tres maestres de la Orden de Alcántara formaban la embajada infiel.

Ante mis ojos, los infieles por boca de don Fernando el aragonés y la reina Isabel de Castilla, ofrecían a mi señor Boabdil un feudo en el Reino de Granada compuesto por algunas tahas menores y los privilegios que ya tenía para él y para todos sus herederos, a cambio habríamos de rendir la ciudad de Loja, la de Granada y todas las villas y plazas conocidas entre ambas ciudades. ¡Nos estaban pidiendo un reino!. Sentí la cólera llegar y en defensa de todo lo que allí se representaba grité «¡El rey Muley Abu Abdalla Babdalí, que lo es por designio del que todo lo puede, gobierna súbditos leales, hombres y mujeres de fe, a los que no abandonará su Guía», pero mis palabras no retumbaron en el corazón de mi rey, pues tan sólo las paredes tuvieron eco de ellas, por lo que se me reprendió y ordenó silencio, momento en el que los cristianos ofrecieron una pequeña Corte que seguiría sirviendo a Boabdil y por tanto, también gozosa de su protección. Después pidieron firma para la capitulación.

Mi rey no cedió, por lo que me entregó la defensa de la ciudad de Loja, que preparé a conciencia y durante toda la noche, hasta que a la amanecida, oímos y pudimos ver a los cristianos acercarse. Eran los mismos que habían saqueado Antequera, un gran ejército que llegaba hasta donde la vista alcanzaba. Intentando contener el pánico, esa misma madrugada vimos caer a nuestra infantería que dejó libre a la artillería cristiana para machacar nuestras defensas, como así hizo. El ejército que nos atacaba había hecho caer Ronda en tan sólo quince días. El día veintinueve del mes de mayo del año de 1486, don Gonzalo, el Gran Capitán, entraba en la ciudad por la puerta de Alhama. Habíamos capitulado.

Llegan noticias de que Marbella y Vélez se han rendido, ya sólo nos queda Málaga. Si cae, sé que Boabdil entregará Granada y con ello morirá toda una forma de vida a manos de estos bárbaros sanguinarios y analfabetos que tanto nos odian.

Marcho para defender mi tierra, mi ciudad de Málaga, no capitularé, no me rendiré y aunque sé, a la vista de lo ocurrido en Loja, que la hazaña es imposible, persistiré en la defensa de mi pueblo, aunque sea inútil, aunque se me vaya la vida en ello, aunque sepa que ya todo está perdido.

Un día como hoy, veintinueve de mayo, cayó Loja. Con ello quedó expedito el camino de la toma de Granada, tan sólo había un obstáculo, Málaga, el puerto del reino y que todos presumían como conquista rápida y fácil. Nadie contaba con la grandeza y el corazón del hombre que se encargaría de defenderla.

Hamet el Zegrí fue un malagueño ejemplar que defendió su ciudad con valentía y amor. No capituló. Cuando el rey Fernando el Católico le preguntó «¿Cómo persististeis en una defensa que se sabía inútil?». Hamet, orgulloso y noble contestó: «Juré al tomar el cargo la obligación de morir o ser preso defendiendo su ley, y la ciudad, y la honra de quien me la entregó, y que si fallaran ayudadores, quisiera más morir peleando que ser preso no defendiendo la ciudad». Poco tiempo después fue ejecutado. El dos de enero de 1492, el último rey nazarí de Granada entregaba la capital del reino a los Reyes Católicos, sin lucha y sin honor. Toda Europa celebró la toma. La Iglesia Católica organizó una procesión de acción de gracias que recorrió las calles de Roma.

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