Personajes ilustres malagueños

Un malagueño da la vuelta al mundo a pie y recorre 35.000 kilómetros

Nacho Dean dejó un trabajo bien remunerado para embarcarse en una aventura con la que pretendía documentar el cambio climático. Tras su llegada a la Puerta del Sol, ha sido el primer español en completar este viaje.

Partió un 21 de marzo de 2013 del kilómetro cero, en Madrid, con un petate de 25 kilos y una armónica. Pero echó a andar mucho antes... con 4 años, cuando subía con su padre al Moncayo (2.314 metros), el techo del Sistema Ibérico. Allí arriba vio la nieve por primera vez y en las ruinas del castillo de Trasmoz imaginó historias de brujas y caballeros. Era lo más cerca que estuvo a tocar el cielo, en Zaragoza, aunque Ignacio Dean nació en Málaga hace 35 años. Ya ha llegado a casa: tres años, cuatro continentes, 31 países y 35.000 kilómetros a pie después.

Ignacio, licenciado en Publicidad y Relaciones Públicas y técnico de Medio Ambiente, dejó un trabajo de socorrista en Madrid y un sueldo de 1.600 euros para recorrer el mundo a pie y concienciar sobre el cuidado de la naturaleza. En su cuaderno de bitácora ha ido anotando los percances y hay unos pocos. «En Italia, en el valle del Trebia, pinché las ruedas del carrito del equipaje porque las cubiertas estaban muy desgastadas. Se me habían acabado los parches y me cayó una tormenta. No tenía comida ni dónde comprarla porque era domingo y estaba en mitad de la montaña. Encima me quedé sin batería en el móvil y no pude pedir ayuda. Así que tuve que refugiarme bajo el alero de una iglesia en un pueblo abandonado. Lo más gracioso es que el pueblo se llamaba Loco».

Ahora ha descubierto que hay otro cielo, el del desierto del Atacama, en Chile. «Una noche salí de la tienda de campaña y miré arriba, vi tantísimas estrellas que me dieron hasta miedo». Un miedo distinto al que sintió en la India, el cielo oculto por el techo del cuartel del ejército o el de una casucha en medio de la jungla, con monos saltando por los tejados y telas de araña que cuelgan de las ramas hasta el suelo. «El brahmana, el sacerdote hindú, encendió una varilla de incienso y me pintó un lunar rojo en la frente para protegerme de los malos espíritus». Ha funcionado.

En el cuaderno de viaje hay de todo como lo ocurrido en Perú. «En Lima me atracaron. Estaba en los Barracones, en el peligroso barrio de Callao y cuando me quise dar cuenta tenía cinco tíos encima. Me robaron la cámara y el móvil. Quise volver a recuperarlos, pero la Policía me hizo desistir, ni ellos entran ahí». No acabarían ahí los sustos, porque en El Salvador se topó con miembros de las maras Salvatrucha y M18. «Atracan y asesinan sin pestañear. Me encontré a dos, me dijeron que les diera lo que llevaba, les dije que no, marcando una distancia para que no me soltaran un machetazo... y se quedaron plantados, dejándome marchar. Al día siguiente caminé con escolta de la Policía hasta Zacatecoluca, una de las ciudades más peligrosas del mundo, allí está la prisión de máxima seguridad de Centroamérica. Y en la frontera entre Armenia e Irán me pararon por hacer fotos y casi no puedo pasar».

– ¿Cuál es el país mejor preparado para el caminante?

– Francia y Eslovenia son los países más considerados. Y por supuesto, Suecia y Dinamarca.

– ¿Un lugar para vivir?

– Dos, Australia y Costa Rica.

Pero ni allí vivió lo que vivió en las Chitaw, en la jungla de Nepal. «Por la vegetación y la humedad que hay por la tarde cae una niebla muy densa. Estaba junto al río Rapti, lleno de cocodrilos, y entre la niebla apareció una sombra. Los locales gritaron: ‘¡Un rinoceronte!’. Y echaron a correr. Yo me quedé quieto, disfrutando de ese momento, con el animal a veinte metros. Le veía los pliegues, el movimiento de las orejillas».

El reverso de la foto son los ‘slums’, los basureros donde vive mucha gente en la India y Bangladesh. «En la India hay una atmósfera muy agresiva, ruido, contaminación, miseria. Puedes coger fácilmente la malaria, el dengue o la fiebre tifoidea. Al acabar el día no sabía si echarme a dormir en la jungla con monos, arañas, serpientes y murciélagos como balones de fútbol de grandes o en una habitación con chinches, garrapatas y cucarachas».

Encontrando acomodo en cualquier parte y viaja ligero de equipaje. Empujando un carrito de 25 kilos («13 ya los pesa solo la estructura»), con lo básico: tienda, saco, esterilla, agua, botiquín –«en la India me puse la vacuna de la fiebre tifoidea y en El Salvador la de la rabia»– y cuatro trapos que va renovando. «He tirado quince camisetas a la basura y nueve pares de zapatillas. Las que llevo ahora cuestan 80 dólares. Me las regalan los amigos, alguna tienda».
Tiene un presupuesto de 20 euros diarios y solo ha pagado por cama 224 noches. «He dormido muchas veces en la tienda de campaña y otras, las menos, gratis, en alguna casa donde me han acogido». Una media de 45,5 kilómetros al día por la que le han salido más de una ampolla. «Lo que más echo de menos es ducharme a gusto y la seguridad».

Todo lo demás es ‘sumar’. Paisajes y sobre todo, la gente. «En un pueblito de Turquía conocí a un motorista canadiense de 60 años que estaba dando la vuelta al mundo por el paralelo 45. Venía de Rusia y llevaba una garra de oso colgada al cuello. Yo llevaba un día sin comer, pero ese encuentro me insufló fuerza. En el lago Titicaca, en los Andes, en la frontera de Bolivia con Perú, conocí a un indio aymara fabricante de las famosas balsas kon-tiki, hechas de totora y pergamino, con la que ya los indios de América habían cruzado el Pacífico antes de que los españoles llegaran al Nuevo Continente. National Geographic le dedicó un reportaje junto a Thor Heyerdhal, el noruego que manejó las embarcaciones en la travesía».

Él también ha sido un descubrimiento para los locales, que en algunos sitios le han recibido con honores. «A Malasia entré procedente de Tailandia, a través del archipiélago Langkawi, un conjunto de 105 islas en el mar de Andaman. Un indio, Vijaydram, vino a recibirme con un collar de flores y cuidó de mí mientras estuve allí. Él me enseñó a comer con las manos, usando solo la yema de los dedos. Tenía una facilidad tremenda para reconocer a la nacionalidad de las personas observando solo sus gestos y facciones».

– ¿Qué platos de los que ha probado va a incluir en su dieta?

– Los batidos y jugos de frutas que toman en América, de papaya, mamei, guayaba, banana, jamaica... El akam bakar (pescado a la plancha) de Indonesia, el ceviche y las papas a la guancaína de Perú, las baklavas turcas y el tajín de cordero iraní.

Ahora quiere escribir un libro y en el primer capítulo contará que fue monitor de campamentos de aventura, que trabajó en centros de recuperación donde curaban animales heridos, que tardó un año en decidirse a dar la vuelta al mundo a pie, que a sus padres «no les hizo gracia la idea al principio», pero que acabaron animándole: «Si hay alguien capaz de hacerlo, ese eres tú».

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Francisco de Copons, el malagueño que salvó Tarifa

Con una guarnición muy inferior resistió el asalto de las tropas napoleónicas en 1811 en una gesta reconocida en la ciudad gaditana. En el año 1812 España se encontraba ocupada por los soldados de Napoleón. Además de Cádiz, defendida por tierra por las tropas españolas y por mar por la Royal Navy; y la localidad malagueña de Casares… Tarifa resistió al invasor.

A pesar de ser un hecho muy olvidado, lo sucedido en la ciudad gaditana en las Navidades de 1811 constituye una de las más heroicas gestas de la Guerra de la Independencia española (1808-1814). Con una guarnición hispano-británica de unos 3.000 efectivos, muy inferior a los 10.000 soldados imperiales del general Jean François Leval, un general malagueño resistió con sus hombres 17 días de asedio y el asalto a la brecha practicada en su muralla por los franceses, con victoria final española. Se trataba de Francisco de Copons y Navia, nacido en Málaga en 1764, también héroe de la batalla de Bailén (1808) y en 1814, el capitán general de Cataluña a quien tocaría recibir a Fernando VII a su vuelta a España, y de quien sufriría posteriormente continuos agravios por haber colaborado con el régimen constitucional durante el Trienio Liberal (1820-1823). Antes de estas fechas, Copons sirvió en el Regimiento Provincial de Málaga en la Guerra de la Convención. En Bailén, desempeñó funciones de mayor general de la 2.ª división del general Coupigny, que participó en Bailén a las órdenes de Reding.

Actos del Bicentenario

En 2011 la Asociación Histórico-Cultural Teodoro Reding de Málaga, interesada en homenajear a tan insigne paisano, fue requerida por el Ayuntamiento de Tarifa para organizar, junto a la comisión dirigida por el investigador tarifeño Juan Antonio Patrón, los actos del Bicentenario, que en 2012 contaron con la participación de recreadores históricos de toda España, Reino Unido, Irlanda y Alemania, que escenificaron con la mayor rigurosidad la defensa de la plaza, al estilo de eventos europeos como Austerlitz o Waterloo.

Afortunadamente, el encuentro se ha ido consolidando año tras año, con el apoyo firme del consistorio, la suma de asociaciones de Recreación Histórica de otros países como Polonia, Bélgica o Italia -prueba del nivel de calidad de la escenificación-; y lo que es más importante, la progresiva identificación de los tarifeños con su Historia junto a la creación de un colectivo local a finales de 2013, la Asociación Histórico-Cultural “Tarifa 1812”, presidida por Patrón. Un auténtico orgullo para la asociación malagueña, que volverá a Tarifa los próximos 17 y 18 de octubre para sumergirse en aquellos hechos junto a 200 recreadores más. Hoy es la mayor recreación histórica del periodo napoleónico de Andalucía.

Agradecimiento con estatua

En el mismo 2012 Copons recibiría el agradecimiento de Tarifa con la inauguración de una estatua, obra del escultor Alberto Germán Franco, al final de la calle dedicada a su memoria y donde se encontraba la muralla desde donde contestó a Leval en los términos: “Sin duda ignorará V.S. que me hallo yo en esta plaza, cuando propone a su gobernador el que admita una capitulación por hallarse la brecha próxima a ser practicable. Cuando lo esté a la cabeza de mis tropas en ella para defenderla me encontrará V.S. y entonces hablaremos. (…) Sírvase V.S. omitir en lo sucesivo parlamentos”.

En Málaga también se prepara un homenaje por parte de la Asociación “Teodoro Reding”, que estos momentos se encuentra volcada en recolectar donativos para hacer posible su proyecto de monumento a Theodor Reding von Biberegg (1755-1809), que fuera ilustre gobernador de la ciudad y el general que dirigió a las tropas españolas que vencieron por primera vez en la Historia a un ejército de Napoleón en Bailén. Ya se llevan recaudados 4.000 euros de los 30.000 necesarios para la escultura que realizará el imaginero malagueño Juan Vega Ortega. La cuenta donde se pueden realizar cualquier aportación es: ES42 2103 0273 0600 3000 8161 (Unicaja); y la web del proyecto: www.MonumentoReding.es

Fuente: Diario Sur

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Un malagueño, en el equipo que desarrolló el ibuprofeno

Le debemos al  científico antequerano Antonio Alcaide García el desarrollo medicinal del Ibuprofeno debido a un equipo de investigación en el que participó.

¿Quién no ha tomado un ibuprofeno y ha notado la mejoría en instantes?. Se trata de uno de los medicamentos más universales en los últimos tiempos, por medio de cuarenta marcas que buscan el alivio sintomático del dolor producido por una inflamación.

El ibuprufeno es uno de los elementos mágicos junto a la aspirina destaca el investigador. Cuando Antonio Alcaide llegó a Nottingham, era un invento anterior inglés que estaba poco desarrollado y fue entonces cuando empezó una masiva investigación del ibuprofeno, un grupo de antiinflamatorios no esteroideos. Se trataba del primero de esas estructuras de profeno.

La participación directa de Antonio Alcaide García en el desarrollo del ibuprofeno coincide con el momento en que la patente estaba a punto de expirar. No se podía creer que un fármaco tan extraordinario iba a pasar de largo de esa forma y no se resistía a proponer más investigación en otras nuevas formas de dolor e inflamación, a pesar de encontrarse ya en la proximidad del año 1984. Ante ello, se decidió a hacer más investigación clínica con nuevas formulaciones y se inició una etapa para explicar, por medio del doctor Adams, en ciclos de conferencias las bondades científicas del producto. Ahí empezó su implicación en el desarrollo: El doctor Adams, rodeado de todo un séquito, puso como condición que Antonio Alcaide le acompañara con su apoyo científico, ya que él desempeñaba el cargo de director de investigación de la filial de BOOTS en Alcalá de Henares.

Hasta tal punto que los responsables de toda esta gira científica lograron que el doctor Adams fuera recibido por el rey don Juan Carlos, pero no fueron capaces de encontrar un presente para el monarca. Antonio Alcaide en un momento de inspiración, dibujó la fórmula del ibuprofeno y les dijo: “encuentren a un artesano que haga esto mismo en plata y cobre resaltando los enlaces simples y dobles, así como los átomos de carbono (C) y oxígeno (O)”.

Hoy en día, sigue investigando, intentando buscar el mecanismo de acción íntimo para demostrar que se puede regular el sistema inmunológico como base a la regulación de muchas enfermedades como las cardíacas, oncología y encontrar cómo la raíz de todas las enfermedades en este sistema y cómo influye en el desarrollo. Tiene claro que con un buen sistema inmunológico, se puede frenar toda enfermedad. Seguramente, la próxima vez que tomemos algún ibuprofeno, notaremos un sabor malagueño en su esencia, procedente del científico antequerano Antonio Alcaide García.

En el centro en el que Antonio Alcaide desarrollaba sus trabajos, se interesó por un grupo de moléculas que, años más tarde, iban a permitir desvelar las causas de la eficacia del Ibuprofeno: las prostaglandinas, y entre ellas la PGE1. El ibuprofeno y otros AINES inhiben la acción de la ciclooxigenasa (COX) y con ello el dolor e inflamación en tejidos dañados. No se conocía entonces la existencia de dos enzimas COX, COX1 y COX2. Pudo demostrarse que el Ibuprofeno, como los AINES que vinieron después, era un inhibidor no específico de la ‘COX’, es decir de la COX1 y COX2.

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Victoria Kent

Victoria Kent Siano: Málaga, 1898 - Nueva York, 1987.

Política española en una época en la que las mujeres apenas tenían intervención en la vida pública española, Victoria comenzó a romper las barreras al estudiar Derecho en la Universidad de Madrid, hacerse abogada (fue la primera mujer en ingresar en el Colegio de Abogados de Madrid en 1924, en plena dictadura de Primo de Rivera) y asumir la defensa de Álvaro de Albornoz ante el Tribunal Supremo de Guerra que le juzgó en 1930 por firmar un manifiesto republicano (fue la primera mujer del mundo que ejerció como abogada ante un tribunal militar).

Ella misma provenía de orígenes humildes. Victoria era hija de un sastre malagueño y su madre se dedicaba como la inmensa mayoría de las mujeres de la época a las labores del hogar. La pequeña Victoria era ya de niña voluntariosa y tan tenaz que impondría a sus progenitores sus determinaciones. Así se negó a temprana edad a asistir a la escuela, por lo que fue su madre quien la enseñaría a leer y escribir. Más adelante asistiría a la Escuela Normal de Maestros y en 1916 daría el gran salto. Sus padres, en un alarde de progresismo, le permiten trasladarse a Madrid (debemos considerar que en aquella época la mujer sólo salía de casa para convertirse en monja o en abnegada esposa). Allí la intrépida Victoria estudia bachillerato, alojada en la recién creada Residencia de Señoritas, equivalente a la masculina Residencia de Estudiantes, cuyos gastos sufraga dando clases particulares. En 1920 entra en la Facultad de Derecho, donde cursa la carrera de manera no oficial. En 1924 se licencia y un año después solicita su ingreso en el Colegio de Abogados de Madrid, convirtiéndose así en la primera mujer que ejerce la abogacía en España. Ese mismo año ya defenderá un caso, pero será en 1930 cuando adquiera prestigio al obtener la absolución en un caso de gran relevancia, defendiendo al abogado republicano Álvaro de Albornoz acusado de ser el instigador de la rebelión de Jaca. Su comparecencia como letrada ante el Tribunal Supremo de Guerra y Marina la convierte en pionera en la historia del Derecho Español contemporáneo al ser la primera mujer en hacerlo.

Tras proclamarse la Segunda República (1931) se presentó a las elecciones por el Partido Radical Socialista y obtuvo un escaño de diputada en las Cortes constituyentes. El gobierno de Azaña le nombró directora general de Prisiones (1931-34), cargo desde el cual introdujo reformas para humanizar el sistema penitenciario: mejora de la alimentación de los reclusos, libertad de culto en las prisiones, ampliación de los permisos por razones familiares, creación de un cuerpo femenino de funcionarias de prisiones.

Sus intervenciones parlamentarias son escasas pero su postura frente al voto femenino la convierten en un personaje memorable. Enfrentándose a Clara Campoamor, Victoria -que jamás se definiría como feminista- se manifiesta en contra de la aprobación del voto para las mujeres, postura que defiende en un famoso discurso. Lo argumenta por la incapacidad de la mujer de la época para emitir un voto político: sometida a la determinación de su esposo y las indicaciones de su confesor la mujer carece de criterio propio. Victoria defiende  que la mujer no podrá ejercer su derecho al voto hasta que no cuente con una formación previa. Campoamor saldría victoriosa pero Victoria demostraría que no sólo era una gran abogada sino que sabía defender sus ideas con convicción.

El prestigio de  Victoria impresiona al presidente Alcalá Zamora  que la telefonea y le proponer un cargo tan relevante como complejo: Victoria es nombrada directora general de Prisiones. Este cargo la colmaría de felicidad y años después afirmaría: 'Fue la tarea más importante de mi vida.

'Anda, y que te ondulen con la permanén, y pa' suavizarte que te den col-crém. Se lo pués' pedir a Victoria Kent, que lo que es a mí, no ha nacido quién.' Así rezaba el chotis interpretado por Celia Gámez en ‘Las Leandras’.  Corría 1931 y Victoria Kent había conseguido hacerse popular entre las capas más modestas de la sociedad gracias a sus iniciativas humanitarias.

Su mandato hace historia. Movida por sus ideales humanitarios, Victoria emprende una ingente tarea, decidida a continuar la labor de su predecesora Concepción Arenal, con un claro objetivo: pugnar por una reforma penitenciaria revolucionaria. Obcecada por mejorar la vida de los presos, Victoria defiende con tesón la reinserción social de los mismos. Sus decretos alcanzan perfiles inéditos en España y Europa, adelantándose veinte años a los países nórdicos. Entre otros destacan la eliminación de cadenas y grilletes, el derecho a leer la prensa, libertad de asistencia a los actos religiosos, permisos de salida, incremento de la ración alimentaria o la creación de talleres de trabajo. Pero algunas de sus reformas no son aceptadas por los poderes fácticos del momento y se ve obligada a dimitir de su cargo tan solo tres meses después de su nombramiento. La iglesia, la banca y los militares no pueden aceptar el derecho a las visitas conyugales, que consideran mera prostitución, ni tampoco la sustitución de las monjas por funcionarios debidamente formados. La presión llega hasta Azaña y éste disuade a Kent de continuar en el cargo.

El alzamiento del 18 de julio la lleva a la sierra de Madrid, donde la valiente y arrojada Victoria no duda en acudir a aprovisionar a los combatientes. Tras la guerra, habiendo prestado apoyo a la causa republicana se ve obligada a exiliarse en París. Allí desde su puesto como 1ª Secretaria de la Embajada en París se hace cargo de la búsqueda de alojamiento para los niños republicanos condenados al exilio. Acosada por la Gestapo y el espionaje fascista, escribe su único libro en 1947. Lo titula Cuatro años en París y en él narra en boca de Plácido su alter ego, sus más íntimos padeceres.

De allí viaja a México donde imparte clases de Derecho Penal y funda y dirige la Escuela de Capacitación para el personal de prisiones. En 1950 la ONU descubre su talento y Victoria entra a formar parte de la Sección de Defensa Social. En Nueva York, a los 62 años conoce a Louise Crane, una millonaria americana con la que traba una estrecha e íntima amistad y cuyo respaldo financiero le permite  fundar la histórica revista Iberia por la Libertad, junto a Salvador Madariaga. Editada en inglés y castellano, la publicación pretende actuar como un órgano de información en el exilio. Victoria estará al frente de la misma hasta la muerte de Franco en 1975. Vuelve a España el 11 de octubre de 1977 tras 38 años en el exilio, haciendo de sus palabras un hecho: ‘Yo no tengo otra pasión que España, pero no regresaré a ella mientras no exista una auténtica libertad de opinión y de asociación’

En 1987 fallece en Nueva York a los noventa años.

Pinchando aquí el documental "Mujeres para un siglo"- Victoria Kent: La justicia.

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Escultura de Bernardo de Gálvez en Macharaviaya

La Diputación cede al municipio de Macharaviaya una escultura de Bernardo de Gálvez con motivo del Día de Málaga 2014

La figura, realizada por el artista malagueño Jaime Pimentel, se colocará en la plaza Matías de Gálvez como homenaje al héroe de la independencia de EE.UU

La Diputación de Málaga ha cedido al municipio de Macharaviaya una escultura de Bernardo de Gálvez, el macharatungo que fue héroe de la independencia de EE.UU por sus decisivas victorias sobre las tropas británicas en el siglo XVIII, con motivo de la celebración del próximo Día de Málaga, que tendrá lugar en el pueblo axárquico el próximo 25 de abril.

La figura es obra del escultor malagueño Jaime Pimentel. Mide 1,92 metros de alto y está realizada en bronce. Se colocará en la plaza Matías de Gálvez de Macharaviaya, enfrente del ayuntamiento, el 22 de abril, tres días antes del acto institucional de celebración del Día de Málaga en la iglesia de San Jacinto del municipio. Debajo del templo se encuentra precisamente el mausoleo de la familia Gálvez.

El presidente de la Diputación, Elías Bendodo, y el alcalde de Macharaviaya, Antonio Campos, han visitado el taller del artista, ubicado en Almayate (Vélez Málaga), para comprobar el resultado final de la obra, que representa a Bernardo de Gálvez en su nombramiento como gobernador de la provincia española de Louisiana (1776).

La placa a los pies de la escultura recordará también las fechas de nacimiento (1746, Macharaviaya) y muerte (Tacubaya, México, 1786) de De Gálvez, así como su grado de teniente general de los Reales Ejércitos y los títulos de conde de Gálvez y virrey de Nueva España. Sus victorias sobre las tropas británicas en Pensacola, Mobile y Misisipi, claves para la victoria americana sobre Gran Bretaña, y el lema ‘Yo solo’ completarán la leyenda.

Desfile de la victoria con George Washington

La celebración del Día de Málaga en Macharaviaya conllevará una serie de actividades culturales en torno a la figura de Bernardo de Gálvez y de sus familiares que desempeñaron altos cargos durante el reinado de Carlos III. Asimismo, en los días previos se celebrará un pleno extraordinario en el municipio de Rincón de la Victoria.

Su intervención se consideró tan decisiva para la independencia que en el desfile de vencedores marchó junto a George Washington, primer presidente de los Estados Unidos de América, por las calles de Filadelfia. La Diputación mantiene así su respaldo a la iniciativa para que se cumpla un acuerdo del Congreso estadounidense, fechado el 9 de mayo de 1783, en el que se aprobó una propuesta para exponer un retrato del insigne malagueño en el Capitolio.

Pimentel ha expuesto a lo largo de su carrera en Oslo, Mobile (Alabama) -precisamente una de las ciudades testigo de la hazaña bélica de Bernardo de Gálvez-, Nueva Orleans, Munich, Santander, Madrid o Palm Beach (Florida). Entre sus obras destacan los monumentos a la escultora Anne Grimdalen o a Kristiansund (Noruega), al pescador malagueño en el Ayuntamiento de Madrid o La Niña de la Concha de la plaza de España de Bruselas, entre muchos otros.

Fuente: malaga.es

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El malagueño Álex Pastor Campeón del Mundo de Kitesurf

El malagueño Álex Pastor Campeón del Mundo de Kitesurf

Álex Pastor se ha convertido en el rey de los vientos. El malagueño se se ha proclamado campeón del mundo2013 de la PKRA -gira mundial de kitesurf- en Pintang (China) tras quedar por delante de su mayor competidor, el neozelandés Marc Jacobs. La prueba era la antepenúltima del torneo, pero al clasificarse por delante de su máximo rival, Pastor ya tiene en su mano el máximo galardón. Es el primer español que lo consigue en modalidad masculina, ya que Gisela Pulido ya lo logró en la categoría femenina.

El triunfo sabe mejor esta temporada por la gran competitividad que ha habido, donde el nivel de todos los participantes ha sido muy alto, ha subido con respecto a ediciones anteriores. El malagueño empezó dando un golpe de autoridad en Dakhla -la primera prueba, que de disputó en Marruecos-, y desde ese momento, mantuvo el nivel en las playas de Francia, Italia, Alemania y España (Fuerteventura). Todavía quedan dos pruebas más: otra en China y la última en Argentina, a las que Álex Pastor podrá ir relajado, pues el título de campeón ya es oficial. Está en su mano.

Pastor tenía experiencia en la PKRA, ya que había quedado subcampeón en tres ediciones anteriores. Durante toda la competición, el 'rider' malagueño ha demostrado que este año estaba por encima de los demás, y ha dejado grandes trucos en la modalidad 'freestyle'. Pastor, de 23 años, reside en Tarifa, su lugar habitual de entrenamiento, donde aprovecha las condiciones meteorológicas para mejorar día a día. No obstante, pasa gran parte del año practicando en Brasil, y asegura que el híbrido de los dos lugares es lo que ha hecho que esté tan preparado.

Cuando habla de su próxima meta, el malagueño, que practica kitesurf desde hace diez años, se muestra muy ambicioso, tiene hambre de victorias: «Yo ya estoy pensando en el año que viene. Tengo ganas de volver a competir y superar nuevos retos».

Álex Pastor ha dejado la huella de Málaga en la historia del kitesurf. Las playas de todo el mundo se rinden ante su habilidad con la cometa.

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El Caudillo Muladí Malagueño Omar Ben Hafsún

El Caudillo Muladí Malagueño Omar Ben Hafsún
El Caudillo Muladí Malagueño Omar Ben Hafsún


LA VERDADERA HISTORIA DE BOBASTRO & OMAR BEN HAFSÚN
(EL CAUDILLO MULADÍ MALAGUEÑO OMAR BEN HAFSÚN, PESADILLA DE LOS EMIRES DE CÓRDOBA)

Subiendo por la carretera de Álora hacia El Chorro, se puede llegar hasta las Mesas de Villaverde. En la lejanía, si el día está claro, se recorta el castillo de Teba. Era el bastión norte de defensa más próxima a Bobastro.

Este es para muchos un lugar sagrado. Un lugar donde se forjo la leyenda de un hombre que se relevó contra el poder abusivo del califato cordobés y de las humillaciones de sus ejércitos. Uniendo a las tribus andaluzas en un solo ejercito que hizo temblar al califato cordobés.

Mucho se discutió y disputó sobre su ubicación. Lo pusieron en Comares, en la Axarquía veleña. Se lo llevaron hasta tierras de Huesca, en Aragón, en las proximidades de Barbastro. Levi Provençal y Simonet lo colocaron aquí, en las Mesas de Villaverde, término municipal de Ardales. Los historiadores más rigurosos han aceptado esta tesis y hoy se admite su localización sin casi ninguna discrepancia.

Bobastro fue un enclave de suma importancia donde se presenta cara al hombre más importante del Occidente de aquellos tiempos: el califa de Córdoba. Estuvo fortificado con un alcázar militar —del que prácticamente no se conserva nada— y poseyó una iglesia rupestre mozárabe, única en su género, de la que quedan importantes restos. Excavada en la roca arenisca, le dan un aspecto más rústico y primitivo, diferente al que poseen otras iglesias de características similares y de la misma época. Tiene planta basílica con tres naves. La iglesia se construyó en una fecha cercana a la del castillo. Es de estilo mozárabe. Con tres naves separadas por pilares y arcos de herradura. Tiene tres capillas en la cabecera, siendo la central en forma de arco de herradura y cuadradas las dos laterales. Sus dimensiones son de 18 metros de largo por 9 de ancho y 5 de Alto. El conjunto se completa con varias estancias, dos silos y un gran aljibe. Nos encontramos sin duda alguna, ante una gran joya de la arquitectura medieval. Se dice que en esta iglesia rupestre se convirtió al cristianismo Omar Ben Hafsun, cambiando su nombre por el de Samuel, según relata el director de Patrimonio de Ardales, Pedro Cantalejo.

Una vez arriba podrá admirar todo lo que se extiende a su vista. Primero el paisaje. Es sobrecogedor el corte sobre el abismo, la lejanía que se recorta, casi en la mar, frenada por los montes de Málaga y la Sierra de Mijas si se mira a las tierras del sur. Aquí casi siempre hace viento, pero no molesta, es de esos que se agradece. Resguárdese y medite un poco, si dispone de tiempo, sobre la figura de este hombre excepcional que vivió hace más de mil años.

Omar Ben Hafsun se significó por su talante militar, era un guerrillero nato— “¡¡¿Hasta cuándo vais a soportar el duro yugo del sultán, que os quita vuestros bienes y os cobra injustos impuestos mientras los árabes os insultan, os humillan y os tratan como esclavos?!!!—, huido de la justicia, acusado de asesinato de un convecino y refugiado en el Riff, en una montaña con parecidas características a las que ofrecen las Mesas de Villaverde.

Desde las Mesas de Villaverdes dominaba cuatro puertos de mar: Cádiz, Algeciras, Málaga y Almería, y era el centro estratégico de Andalucía, con distancias semejantes entre Granada y Sevilla, Córdoba y el Estrecho. No exento de un marcado sentido religioso, Omar se convierte al final de sus días al cristianismo, y su hija Argentea es martirizada en Córdoba en aras de su fe. Pero, ¿quién era este Omar Ben Hafsún?

Omar ibn Hafs ibn Ya`fār conocido en la historiografía española como Omar Ben Hafsún nació en Ronda ó cerca de ella, en Parauta, en el seno de una familia muladí, (esto es cristiano converso al Islam), de nobles antepasados visigótica (se dice que del rey visigodo Witiza), su abuelo Chafar Ben Salim fue el primer musulmán de la familia que, como otros muchos cristianos de la época se convirtió para poder eludir la mayor cantidad de impuestos (las capitaciones) que los cristianos estaban obligados a pagar para poder conservar su fe. Su padre Hafs (el cual murió bajo las garras de un oso) partiría desde Ronda hacia una alquería llamada la Torrecilla, cerca de Parauta donde nacería probablemente Omar y sus dos hermanos Ayyub y Chafar.

La vida de Omar ben Hafsún fue la de un espíritu rebelde que ha dado a la historia infinidad de interpretaciones, de adhesiones y de rechazos. Lo que es cierto es que, independientemente de la valoración de su figura, Ben Hafsún protagonizo uno de los capítulos más interesante en los albores del Al-Andalus, creando un “Estado” embrionario, aunque no reconocido, que llegó a dominar los territorios de las actuales provincias de Cádiz, Servilla, Córdoba, Jaén, Granada, Almería, Murcia y especialmente, la de Málaga, donde tuvo su cuartel general en Bobastro/Las Mesas de Villaverde (Ardales).

Parece que el joven Omar era bastante fogoso y a raíz del enfrentamiento con algunos soldados árabes del gobernador de Málaga, los cuales daban un trato vejatorio a los españoles, ya fueran conversos musulmanes (muladíes) o se mantuvieran cristianos (mozárabes) y al asesinato de un pastor bereber el cual descubrió que era el ladrón que robaba el ganado a su abuelo y a diversos conflictos por las coras de Rayya y Takoronna, debe huir de la justicia yéndose al Norte de África después de ser capturado por el walí de Málaga, que ignorante del asesinato que cometió en Ronda, sólo lo mandó azotar (50 latigazos). Concretamente huye a Tahert (actual Argelia), donde trabajó como sastre. Allí le descubre un anciano y le exhortó a volver a tierras malagueñas, donde sería el "amo de los Banü Umaya" y "rey de un gran reino",volviendo a las inaccesibles montañas del Alto Guadalhorce, (Desfiladero de los Gaitanes), refugiándose en las ruinas de un viejo castillo que será el inexpugnable Bobastro.

En el año 880 d.C. aprovechando el creciente caos interno de Al-Andalus decide regresar. Con el apoyo de su tío Mohadir reúne una partida de unos cuarenta jóvenes mozárabes, muladíes e incluso bereberes descontentos con la aristocracia Árabe dominante del país, penetró en las montañas (de Bobastro) y se hizo amo de ellas. Donde se instala, su autentico cuartel y ciudad hecha a su imagen y semejanza.

Desde ese momento se intensifican sus enfrentamientos con el Emirato Cordobés. Al principio, los omeyas lo ven como un simple bandolero, pero pronto empezaría a preocuparse. Sus huestes se hicieron muy poderosas y numerosas y luchaban con gran valentía en clara rebeldía contra el poder de los emires de Córdoba. Su soldadesca le llamaba cariñosamente "El capitán de la gran nariz". El emir de Córdoba, Muhammad I envía una fuerte contingente por lo que Omar se rinde pactando entrar al servicio del emir con sus hombres, (año 883 d.C.). Allá por donde pasaban, las gentes vitoreaban a Omar y a sus hombres, por lo que el emir de Córdoba, Muhammad I, lo tomó como guardia personal a su servicio y junto al general Hashim ibn Abd al-Aziz participó en duras batallas llegando a intervenir en una aceifa por tierras de Álava, como la de Pancorbo, donde demostró su bravura ante el enemigo.

De hecho, se le concede la gobernación de la Cora (provincia) de Rayya con capital en Archidona. Pero Omar al ser muladí y no árabe de raza y tras las humillaciones, menosprecios e insultos por parte de los altos mandatarios del emirato de Córdoba y lejos de obtener un reconocimiento a su valía y a la de sus hombres, llegando incluso a la falta de víveres o, en su defecto, cuando se la hacían llegar en mal estado, decide abandonar Córdoba y sigue con su vida rebelde regresando a Bobastro dos años después, recibiendo a cientos de partidarios mozárabes, muladíes e incluso beréberes unidos contra la aristocracia de origen árabe que les dominaba. Rebelándose contra el emir, conquistó un gran territorio, en concreto se apoderó de fortalezas como las de Comares, Mijas y Autha (junto a Riogordo), gracias a un grandioso despliegue militar, las cuales demostrarían la imparable supremacía militar de Omar.

Tras la toma de dichas plazas, se le suman otros rebeldes que dominaban territorios en las provincias de Granada y Córdoba hasta extender su dominio por buena parte del sur del Al-Andalus.

En el año 886 Ibn Hafsún pacta con otros rebeldes, los Banu Rifá que dominaban Alhama y su sierra y debe hacer frente a las tropas del gobierno al mando del príncipe heredero Al-Mundhir. Pero cuando está a punto de ser derrotado muere el emir Muhammad I el 4 de agosto del 886 y Al-Mundhir debe regresar a Córdoba para hacerse cargo del país. Sin embargo, en su retirada, Ibn Hafsún envía un ataque en el que fallece el emir, que será sustituido por su hermano ‘Abd Allah, con quien comienza un periodo de grandes enfrentamientos internos que el rebelde de Bobastro aprovecha para reorganizarse y firmar nuevos pactos con otros insurgentes del sur de Al-Andalus. Es el momento en el que las tropas hafsuníes toman Estepa, Osuna, Écija, Baena y Priego, además de realizar incursiones incluso en las proximidades de la metrópolis cordobesa; reclutando campesinos para hacerse con el control absoluto de las coras de Takoronna (Serranía de Ronda) y Rayya (Málaga-Axarquía) y apoderándose posteriormente de Iznájar y Priego haciendo desde ellas incursiones por Cabra y Jaén.

Durante el breve emirato de Al-Mundhir (886-888), Ibn Hafsün consolida su poder en dos sentidos: por una parte, amplía su radio de influencias hacia el Sur, controlando los castillos situados entre Alhama y el mar, y hacia el Nordeste (Priego, Cabra, Alcaudete, alrededores de Jaén, Iznájar, Lucena, etc.); Por otra parte, Ibn Hafsün creó una red de fidelidades y unas ciertas estructuras de poder que facilitaron el control sobre estas zonas. Es famoso y altamente significativo el discurso que lanzó a sus seguidores: "¡¡¡Desde hace demasiado tiempo habéis debido soportar el yugo del sultán, que os quita vuestros bienes y os cobra impuestos aplastantes, mientras que los árabes os llenan de humillaciones y os tratan como esclavos!!!" Se pone claramente de manifiesto en estas palabras el carácter de la revuelta indígena contra el monopolio estatal ejercido por los árabes y expresado por una dura fiscalidad.

Ibn 'Idärï relata que Ibn Hafsün fundó su poder mediante el establecimiento de unas sólidas relaciones de fidelidad con quienes le seguían, y a quienes repartía el botín obtenido en sus expediciones; una justicia expedita y rudimentaria hacía que, en sus dominios, una "mujer que llevase consigo su dinero y enseres podía ir sola de una ciudad a otra sin que fuese molestada".

En el cenit (apogeo) de su poder, Omar Ben Hafsún dominaba las provincias de Málaga y Granada (donde el Emirato tuvo que reconocerle oficialmente como gobernador) y tenía intensas relaciones con los rebeldes de Jaén. En su lucha contra los Omeyas le apoyaron sobre todo los bereberes y los mozárabes.
La reacción del emir Al-Mundhir no se hace esperar: tras unas expediciones favorables contra Cabra y Lucena sigue el asedio de Bobastro siendo el propio emir quien ponía sitio a Bobastro en la primavera del 888, tomando Archidona donde los muladíes se rinden siendo ejecutados los defensores mozárabes, cuyo jefe es crucificado entre un perro y un cerdo. Lo mismo ocurre en Priego que también es recuperada. Para poder escapar del castillo Qämara (Campo de Cámara entre Casabermeja y Colmenar), donde estaba asediado, Ibn Hafsün aparentó -como tantas veces lo haría- someterse al emir a cambio de la amnistía, pero Ibn Hafsún rompe la tregua cuando el emir ya se retiraba lo que provoca la ira de Al-Mundhir que promete no levantar el cerco mientras el rebelde no se rinda, y desde luego no lo levanta pues el emir de Córdoba enferma y tiene que llamar a su hermano Abd Allah que cuando llega lo encuentra ya muerto, el 29 de junio del 888. Abd Allah intenta ocultar la muerte durante tres días pero al no caer Bobastro lo anuncia a las tropas, que se desbandan regresando a Córdoba. Un pequeño cortejo fúnebre, al enterarse Omar Ben Hafsún, ataca la comitiva pero el nuevo rey Abd Allah le pide que respete al difunto y Hafsún así lo hace. Cuando se levantó el asedio y una caravana de acémilas, cargadas de regalos para el rebelde arrepentido y su familia, se dirigía a Bobastro, Ibn Hafsün volvió a la disidencia, diciendo inequívocamente a sus partidarios: "Yo soy vuestro supremo jefe". Al-Mudir estrechó el cerco sobre Bobastro, al pie de cuya fortaleza encontraría la muerte; y allí mismo sería proclamado 'Abd Alläh como nuevo emir de Al-Andalus.

Durante el emirato de Abdallah las rebeliones internas en Al-Andalus se confirman, Omar ben Hafsún aprovecha para firmar alianzas con otros rebeldes muladíes como Ibn Mastana en las montañas cordobesas e Ibn al Saliya en Jaén, beréberes como los Banu Jalí de Cañete e incluso árabes como los Banu Hayyay de Sevilla, llegando de este modo a suponer esta alianza una mortal tenaza al emir aunque no es un reino unido bajo Ibn Hafsún como algunos historiadores afirman, ni una revuelta exclusiva de muladíes contra árabes como demuestra la composición étnica de la alianza. Con todo Omar ben Hafsún toma Estepa, Osuna y Ecija en el año 889, conquista Baena masacrando a sus defensores por lo que Priego y el resto de la Subbética se rinden sin luchar y sus tropas hacen incursiones cerca de la capital, Córdoba. Era un amplio estado, desde Elvira y Jaén por el oeste y por el este hasta la región de Sevilla, y llegando incluso hasta Córdoba.

El amplio estado que ya controla Omar Ibn Hafsún establece impuestos sobre la población para lo que busca una legitimidad oficial que le lleva a enviar emisarios en el 891 a los Aglabíes de Túnez que reconocían al califa de Bagdad con el que estableció contactos primero con los aglabíes y luego con sus vencedores, los fatimíes sin importarle que eran shiíes pese a que la población seguía la doctrina sunní sentando las bases de un Estado alternativo al que representaba el de los Omeyas de Córdoba. Además de las provincias de Badajoz y Zaragoza. De hecho desde las mezquitas controladas por Ibn Hafsún se lanzaban proclamas shiíes.

El Emirato consiguió aislarle en gran parte formando una coalición con los Banu Qasi, una importante familia muladí: Los Abdallah y el 16 de mayo del año 891 Ibn Hafsún es derrotado en la dura y decisiva batalla en Poley (el nombre árabe de Aguilar de la frontera) cuando éste parecía estar dispuesto al asalto definitivo de Córdoba, lo cual fue una victoria decisiva, pues la situación en dicho momento no podía ser peor para Abdal: casi todos el Al-Andalus se había emancipado, quedando el país fragmentado en mansos, con evidente mayoría de autóctonos, mozárabes o muladíes. Se considera que fue un gran error estratégico de Omar enfrentarse a las tropas de emir en campo abierto perdiendo Ecija y otras plazas del Guadalquivir que en parte volverían luego a Ben Hafsún.

Aún así, logrará mantener algunos años más su poderío, si bien con el inicio del nuevo siglo vuelven a romperse alianzas con otros rebeldes, con lo que el control de las plazas por él controladas directamente o a través de pactos también las pierde. El nuevo siglo verá el inicio del declive de Omar agravado por su controvertida conversión en el año 899 y al instalar un obispo cristiano en Bobastro y construir allí una iglesia convirtiéndose al cristianismo en el final de sus días, adoptando el nombre de Samuel, e intentando también el reconocimiento de su estado por el rey asturiano Alfonso III, quien no tuvo en cuenta sus pretensiones y aprovechó dicha controversia para extender su reinado hasta los territorios del Duero, ganándose la legitimidad de la población de la montaña malagueña. Su bautizo produjo que se rompiera varios pactos establecidos con las tribus bereberes y árabes enfrentadas al poder del Emirato de Córdoba. Además de restarle partidarios en concreto, los hispanomusulmanes o muladíes, pues muchos no aprobaron que abrazara de nuevo el cristianismo de sus antepasados. Sevilla y Carmona dominada por el árabe Ibrahim ibn Hayyay rompen con él, la nueva derrota de Ben Hafsún en Estepa permite al emir cordobés reconquistar Jaén en el año 903, los beréberes Banu Jali también rompen su alianza con el caudillo hispano y se someten al emir, Bobastro es atacada y todo su reino atravesado por los ejércitos enemigos perdiendo Martos en el 906. La muerte del emir Abd Allah y la llegada al trono en el 912 de su nieto Abderramán III, agravan aún más la situación pues el joven omeya quiere pacificar su reino y organiza un gran ejército con el que conquista de nuevo Écija. Después marcha sobre la Cora de Elvira tomando Baza y Salobreña evitando el ataque directo contra Bobastro, por lo que en esta primera expedición Abderramán III recupera 70 plazas fuertes y 300 refugios fortaleza menores. En el 914 un nuevo ataque omeya, esta vez por la Cora de Takoronna, le vence en Ojén y sigue por la costa hacia Algeciras ya que Abderramán III decide seguir sobre Sevilla que se somete, no así Carmona que sigue bajo los Banu Hayyay y es sitiada hasta caer en el 917. Y es en ese mismo año cuando Omar ben Hafsún muere.

Tras la muerte del Líder de hafsuní, la revuelta permanecerá viva algunos años más. El primero en sucederle fue su hijo mayor Ya’far, quien tras perder varias plazas en el 919 decide rendirse ante Abderramán III .De hecho, incluso trató de islamizar de nuevo a sus seguidores, lo que le granjeó el rechazo de muchos de ellos, provocando una conspiración que acabó con su asesinato en el castillo de Bobastro en octubre del 920. Le sucedió entonces su hermano Sulaymán, posiblemente el más valeroso de los hijos de Omar ben Hafsún el cual gobernaría durante siete años, en los cuales recupera Ojén brevemente, pierde Jete y Almuñécar en el 921 y muere en una emboscada en el año 927 contra el primer califa. Finalmente su hermano Hafsúm asume el mando, quien tras perder Málaga y ser asediado en Bobastro rinde la mítica plaza el 19 de Enero del 928 pudiendo sólo gobernar durante unos meses siendo la caída definitiva de Bobastro y el clan de los Hafsún tuvo que irse al exilio. A su hermana santa Argentea, se la recuerda en la Iglesia Católica como virgen y mártir.

Había caído Bobastro, la inexpugnable, símbolo de la resistencia mozárabe-muladí contra el poder árabe y capital de un reino español independiente al sur del Emirato de Córdoba, llegando a extenderse desde Cádiz hasta Granada. Tras 50 heroicos años de resistencia cayó la ciudad rebelde que comenzó siendo un mero bastión militar y que llegó a acoger a unos 10.000 habitantes de origen español (la mayor parte refugiados durante la guerra civil acaecida durante el reinado de Al-Mundhir) contando con palacios, alcázares y sólidas murallas. Tras tomar Bobastro, Abderramán III, el más grande Califa de Occidente, ordenó profanar la tumba de su enemigo Omar ben Hafsún y su hijo mayor Ya’far y los expuso al público en Córdoba y luego, esparció sus cenizas al viento. También desterró de Al-Andalus a muchos mozárabes partidarios de los hafsuníes, alcanzando de este modo con su victoria un gran prestigio que le animó a proclamarse Califa en el 929.

Omar cometió dos errores estratégicos: Primero enfrentarse en campo abierto a las tropas del Califa, batalla de Poley (Aguilar de la Frontera, Córdoba), de donde sale derrotado estrepitosamente; y segundo, convertirse al cristianismo en el final de su vida, reduciendo con ello su poder de convocatoria y bajando su carisma de líder indiscutible. Su muerte acaece en Bobastro en el año 917.

Omar ben Hafsún, "Jefe de toda la raza española del Mediodía" lo llamó el holandés Dozy, "Caudillo de la oprimida nacionalidad española" que decía Simonet, podría ser considerado como el Cid olvidado, otro héroe popular al estilo de bandoleros. Sánchez Albornoz escribió sobre Omar ben Hafsún "otra vez la raza hispana alumbró un gran capitán popular (...) que los españoles, cristianos o musulmanes amaron con pasión".

Hoy día, las cumbres de Bobastro tienen diversos árboles diseminados (pinos, olivos, almendros, higueras, matorral de monte bajo,…) y un gran lago artificial que a buen seguro sorprenderá al intrépido viajero por su magnitud, por su capacidad para embalsar agua, por el salto que provoca al vacío.

Ahora, quizá sea hora de pensar en bajar. De las Mesas se irá con la sensación de haber oído los susurros de la historia mezclados con el viento.

En El Chorro, las centrales hidroeléctricas allí ubicadas producen la energía que se lleva —en una ocasión por apagón en cadena hasta Suecia— a los puntos más dispares. La más moderna, La Encantada, produce cifras que llegan a marear. La más antigua ya duerme bajo las aguas del pequeño embalse que ahora se contempla.

El salto de El Chorro tiene un canal de unos cuatro kilómetros de longitud que atraviesa el Guadalhorce por un acueducto atrevidísimo, construido en 1904. Para comunicar El Chorro con el Gaitanejo se creyó oportuno la construcción de un camino de peatones que permite el paso —ahora, por desidia de los hombres, en malísimo estado de conservación, con evidente peligro si se adentra por él— entre ambas centrales hidroeléctricas (1).

Datos curiosos:

- (1) Este camino es el llamado “Caminito del Rey” por él caminó Alfonso XIII, cuando inauguró el Pantano del Conde del Guadalhorce, en 1921.

-A su hija, Santa Argentea, se la recuerda en la Iglesia Católica como virgen y mártir.

Autor: Juan Acedo

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Retrato ecuestre del Virrey Bernardo de Gálvez

Retrato ecuestre del Virrey Bernardo de Gálvez

Este maravilloso retrato de 1796 de Don Bernardo de Gálvez, Virrey de la Nueva España, obra de los frailes Jerónimo y Pablo de Jesús, es un cuadro que llama mucho la atención por su originalidad. Don Bernardo de Gálvez aparece montando a caballo y la técnica empleada para la realización del cuadro es muy curiosa, sobre fondo negro de un paisaje, el personaje se representa en un dibujo caligrafiado, donde únicamente la cabeza y las manos están pintadas al natural. El resto está elaborado con unas líneas blancas de volutas y arabescos. Este óleo sobre lienzo se encuentra en el Museo Nacional de Historia en México, en el Castillo de Chapultepec.

Sería interesante poder contemplar en Málaga una reproducción de este cuadro, como obra permanente por ejemplo en el futuro Museo de Málaga del Palacio de la Aduana (Museo Arqueológico Provincial y Museo Provincial de Bellas Artes).

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Antonio Molina de Hoces

Antonio Molina de Hoces
Antonio Molina de Hoces

Antonio Molina de Hoces (Totalán, Málaga, 9 de marzo de 1928 - Madrid, 18 de marzo de 1992), nació en Málaga en el seno de una familia muy humilde. Pronto tuvo que ponerse a trabajar repartiendo leche con un burro, guardando cochinos, y más tarde de ayudante de camarero en Málaga capital. Deseando salir de aquél panorama oscuro que presentaba la Andalucía de aquél entonces, en cuanto terminó la mili se marchó a Madrid, dándose a conocer en un concurso para noveles, que convocaba Radio España.

Ganó el primer premio y le surgió su primer contrato para grabar un disco en La Voz de su Amo, por el que le pagaron la cantidad de algo más de cien pesetas. Entre los temas que componían el disco estaban: El macetero y El agua del avellano, que bien pronto se fueron haciendo populares entre el gran público, que escuchaba las emisiones y programas radiofónicos de discos dedicados, y le abrieron las puertas del éxito que siempre había pretendido en la canción.

Ya el año 1952, montó su propio espectáculo “Así es mi cante”, en el que llevaba las mejores figuras de la copla y el cante, y con el que abarrotaba teatros y plazas de toros, con su voz prodigiosa y un falsete que prolongaba hasta límites insospechados.

Rodó su primera película, “El Pescador de Coplas”, con Marujita Díaz, en la que cantaba: Adiós a España, rodada en Sanlúcar de Barrameda. Tras el éxito de su primera película rodaría: El Cristo de los faroles, La hija de Juan Simón, Esa voz es una mina, Café de Chinitas, Malagueña, y Puente de coplas, entre otras muchas películas.

Fue creador de un estilo propio de cantar copla, basándolo sobre todo en la melodía de su voz cristalina y el portentoso aguante de pecho, que rozaba el minuto en algunas ocasiones. Nos dejó grandes versiones de canciones para los anales de la historia de la copla: La estudiantina, Una paloma blanca, María de los Remedios, Soy minero, El agua del avellano, La hija de Juan Simón, El Cristo de los faroles, Malagueña, Yo quiero ser matador; y un sin fin de títulos que han sido evocados por muchos de sus admiradores, ya que ha sido uno de los intérpretes más imitados por los buenos aficionados.

Antonio Molina, además de un gran artista, fue un gran padre de familia numerosa, casado con Ángela Tejedor desde 1951 (casi todas sus hijas e hijos son artistas).  Fue también excelente persona, amigo de sus amigos. Cuentan que en su casa de Madrid, siempre estaba la mesa puesta y la cocina funcionando, para las amistades que pasaran por allí como si fuese una fonda.

Un día de Marzo se fue para siempre Antonio Molina, dejándonos el legado incomparable de su cristalina voz, su sonrisa de niño travieso y sus portentosas facultades para mecer la voz con aquél falsete que por más que lo imiten, nunca se podrá igualar. Su canción más recordada es Soy minero

Fue enterrado en el cementerio de Fuencarral (Madrid). Una estatua del artista, obra del escultor Santiago de Santiago, está colocada en el paseo marítimo Antonio Machado de Málaga desde 2002, inaugurada con ocasión del décimo aniversario de su muerte en un emotivo homenaje que reunió a la familia Molina prácticamente al completo.

En 2012 sus hijos Mónica y Noel publican el disco-homenaje Mar blanca, en el que actualizan e interpretan algunas de las canciones más representativas de Antonio Molina.

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Los clicks de playmobil nos cuentan la historia de Málaga

Los clicks de playmobil nos cuentan la historia de Málaga

Antonio Santana que es todo un artista y una persona muy generosa, nos ha enviado esta fotografía sobre una escena malagueña representada por los Clicks de Playmobil. Dicen que la mejor manera de aprender es como los niños, jugando y la verdad, es que no le falta razón al dicho, porque gracias a la gran imaginación de Antonio Santana, es como si nos trasladásemos en el tiempo para poder contemplar la gran biblioteca de los condes de Benahavís, que era el matrimonio compuesto por Ricardo Heredia Livermore e Isabel Loring Heredia.

El Condado de Benahavís es un título nobiliario español creado por el rey Alfonso XII el 8 de octubre de 1875 a favor de Ricardo Heredia y Livermore, diputado a Cortes.

Ricardo Heredia y Livermore, I conde de Benahavís, fue un afamado librero, consiguió reunir una importante colección de libros cervantinos de notable antigüedad, acrecentada con la compra de la importante biblioteca de Pedro Salvá y Mallén, donde destacaban los manuscritos góticos, sobre todo del siglo XVI.

El gobierno de España pretendió comprar esta biblioteca, llamada "Biblioteca Benahavís", para lo cual se aprobó la correspondiente partida presupuestaria, pero al final no se llegó a materializar la compra por lo que fue subastada en París entre 1891-1894, dispersándose por todo el mundo los manuscritos, sobre todo por universidades de Estados Unidos, adquiriendo la Biblioteca Nacional de Madrid alguno de ellos.

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