Restos arqueológicos en Málaga

La mezquita rural más importante de España en Antequera

Hace diez años el Ayuntamiento de Antequera y la Junta de Andalucía daban a conocer a la comunidad científica internacional, de la mano de su descubridor Carlos Gozalbes Cravioto, el hallazgo arqueológico más importante de época medieval en la Península Ibérica de los últimos años: una mezquita rural inédita en la Vega de Antequera. Los especialistas en Arqueología Medieval no dudaron en calificarla como la mezquita rural más importante de España.

Los trabajos de investigación, que se han desarrollado en paralelo a los trabajos de consolidación, adelantan en un siglo la cronología propuesta hasta ahora, estableciéndola en el siglo IX: época emiral. Esto, junto con otros hechos, parece señalar el evidente interés propagandístico del edificio, plasmado tanto en su monumentalidad como en su tipología estructural, de planta cuadrada. El edificio que nos ha llegado tiene una evidente inspiración califal y las dimensiones también nos hablan de una intervención estatal, más que de una esporádica actuación popular. Su gran extensión nos indica que tuvo que ser un santuario rural de una enorme importancia, puesto que en ningún momento de la Edad Media la población de los alrededores justificaba un templo de estas dimensiones, ni tampoco de esta calidad constructiva. Se trata, sin duda, de una arquitectura hecha desde el poder, para su representación y propaganda.

El asentamiento en su totalidad lo forman una mezquita, su patio y un potente muro rodeando todo el perímetro. Así, la mezquita ocuparía unos 840 metros cuadrados y está datada en el siglo IX, aunque posteriormente fue transformada en vivienda de uso agrario. La mezquita mide en su conjunto 841 metros cuadrados y está formada por una sala de oración de 29 por 16 metros y de un patio de 29 por 13 metros, que tendría una capacidad de hasta 700 personas.

A pesar de su estado de deterioro, aún se mantienen muros de sillares de piedra de más de cuatro metros de altura y varios arcos de herradura totalmente íntegros y especialmente en lo que podría considerarse el acceso al haram. Este último espacio destaca por tener grandes naves separadas por pilares cuyos muros aún conservan los contrafuertes, de 40 ó 50 centímetros de ancho.

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El Ídolo de la Fertilidad de Almargen

El Ídolo de la Fertilidad de Almargen atrae cada año a más mujeres con problemas para quedar encinta, ya que a esta piedra expuesta en el Museo Municipal se le otorga la cualidad de facilitar la concepción de un hijo a aquella mujer que lo toque. Llegan parejas de toda España, sobre todo de Andalucía, aunque también han recibido visitas de gente extranjera como varios franceses, algunos suizos y brasileños que aprovechan sus vacaciones  para acercarse a tocar a la diosa de la fertilidad.

Los numerosos yacimientos arqueológicos de Almargen  confirman la presencia de asentamientos ancestrales correspondientes a la Edad del Cobre y del Bronce y de las épocas iberorromana e islámica. Aunque el mayor número de vestigios de vida humana por esta zona se remontan al final del Neolítico, del que dan fe los fondos arqueológicos municipales, con una magnífica colección de pulimentos, hachas, azuelas y otros utensilios de piedra, los restos de mayor valor prehistórico corresponden a la Edad de los Metales, entre los que merecen citarse una estela grabada de la Edad del Bronce o un ejemplar de las primeras espadas correspondiente a este periodo arcaico. Pero, entre los restos arqueológicos de Almargen, lo que sin duda ha llamado, y llama, más la atención de expertos y profanos es una pieza pétrea que ha sido identificada ya en la historia de la Arqueología como un ídolo de la fertilidad cuyos orígenes se han fijado en el III milenio antes de Cristo.

La fecha exacta del hallazgo del ídolo es desconocida.  Lo encontró un vecino del pueblo al reformar los cimientos de su casa. En un principio la colocó como adorno en su jardín, incluso llegó a darle una mano de cal con motivo de unas mejoras de la casa. En 1993 el descubridor del ídolo hizo referencia de su hallazgo al concejal de Cultura de la villa, quien, al observar las singulares características formales de la piedra, se puso en contacto con varios expertos de la Universidad de Málaga y tras la evaluación quedó fijada la antigüedad milenaria de la roca y confirmada su consideración de ídolo o diosa de la fertilidad por los moradores prehistóricos de aquella zona.

La opinión de los peritos motivó que el vecino se plantease un sitio más conveniente para la conservación de la pieza pétrea paleohistórica y concluyese haciendo donación del hallazgo al Ayuntamiento para su custodia y exposición junto a otros utensilios arcaicos encontrados con anterioridad.

Sin lugar a dudas, se trata de una pieza de un valor y calidad excepcionales. El ídolo está labrado en mármol blanco perfectamente pulido y adopta la forma de un falo, como simbolización de lo masculino, y de una mujer embarazada, simbolización de lo femenino y la fecundidad. Tiene forma ovoidal, sensiblemente alargada, y sección circular, marcándose en uno de sus extremo el glande y en el otro extremo se percibe una representación facial, enmarcada por un atenuado ribete, con los arcos orbitales y la silueta nasal bien definidos; un abultamiento a media altura de la pieza muestra a la figura en estado de gestación. Sus orígenes se han cifrado en la Edad del Bronce, con una antigüedad de 5.000 años; su tamaño es de 50 cm de longitud y alcanza un peso de 33 kg.

La posición del ídolo sería obviamente vertical, estabilidad que mantendría al quedar embutida en la tierra, a fin de mostrar la participación de las deidades en la germinación de los campos, la fecundidad del ganado y la fertilidad de sus adoradores.

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Castillo de Zalia en Alcaucín

Castillo de Zalia en Alcaucín
Castillo de Zalia en Alcaucín
Castillo de Zalia en Alcaucín
Castillo de Zalia en Alcaucín
Castillo de Zalia en Alcaucín
Castillo de Zalia en Alcaucín
Castillo de Zalia en Alcaucín

El castillo de Zalia o Zalía, hoy en ruinas, es una fortaleza situada frente al casco urbano de Alcaucín, al otro lado del río, sobre una colina suave, en el histórico camino real nazarita que unía Granada con Málaga.

Es éste uno de los restos de fortificaciones más antiguos que se conocen. Se ha pensado que bien pudiera haber sido construido por los fenicios y posteriormente fue reconstruido por los árabes. Los árabes construyeron el actual castillo con su doble anillo de murallas, alcanzando cierto apogeo merced de la crianza de ganado y al cultivo del cereal. Más tarde fue conquistado por los Reyes Católicos en septiembre de 1485, sirviendo esta fortificación como "prisión - obispado de los levantiscos moriscos". Esta conquista se logró por la traición de un árabe de ascendencia cristiana residente en Zalia.

El Castillo de Zalia se encuentra en una posición estratégica al estar situado en el histórico camino real nazarí que unía la capital granadina con el litoral de la Axarquía a través del paso de Zafarraya. El acceso al Castillo de Zalia se realiza desde la carretera que se dirige a Granada. Su entrada principal estuvo orientada al norte.

Se observan distintas técnicas y materiales edilicios en este castillo. En el recinto exterior de mampostería, alternan los cubos cuadrados con los semicirculares y en el recinto interior las dos torres de la entrada son de mampostería, aunque están rematadas en tapial, y el muro de cierre de este recinto junto al aljibe es también de tapial. Los fragmentos de cerámica encontrados pertenecen a la última etapa de dominación islámica; su cronología abarcaría el periodo comprendido entre los siglos X y XV.

Cuenta la leyenda que un día, una persona se encaminó hacia Alhama de Granada con el propósito de ver a Gutiérrez de Padilla, capitán de la villa. Éste junto con su hermano formaba parte del personal del castillo y como personas renegadas estaban dispuestos a prestar ayuda al capitán de Alhama de Granada en su intento de tomar la fortaleza. El capitán se fió de ellos y preparó lo más rápidamente a un grupo de caballeros y peones que salieron de Alhama y llegaron al pie de la muralla ya caída la noche. Una vez allí, el traidor dio la contraseña e hizo que los caballeros pudieran entrar al castillo. Desafortunadamente éste fue maniatado y arrojado desde una de las almenas y los caballeros asaltaron el castillo. Cuando se dieron cuenta los árabes de lo que estaba ocurriendo, ya era demasiado tarde, pues muchos cristianos se habían apoderado de las almenas, entablándose una lucha en la que los árabes fueron derrotados. La plaza fortificada pasó a manos castellanas.

El castillo recibe el nombre de Zalia, ya que se decía que la reina Zalia bajaba diariamente al río para bañarse. En las noches de luna llena, esta reina mora bajaba a un pequeño estanque situado en la parte más cimera de la fortaleza, llamada La alberca de la reina mora.

Una noche, un joven nazarí se acercó hacia la alberca, contemplando el baño de aquella mítica mujer. Mientras la veía sumergirse entre pétalos y nenúfares dentro del agua, fue sorprendido por un guardia y posteriormente fue conducido a La Cerca, donde vivió el resto de sus días recordando aquella mujer, con la piel luminosa, tersa y delicada. Según viejas tradiciones orales, La Cerca sería un antiguo penal, dependiente del castillo de Zalía, donde los musulmanes encerraban a sus enemigos.

En las proximidades de la fortaleza existía una laguna. Se dice que un asno cargado de monedas de oro cayó a él y se sumergió en su interior desapareciendo bajo las aguas sin dejar rastro. Fueron muchos los días que se intentó localizar al asno, pero todo fue inútil: tanto el animal como las monedas de oro parecían haber sido tragadas por la laguna y nunca más se supo nada acerca de ello.

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Castillo de la Estrella en Teba

Castillo de la Estrella en Teba
Castillo de la Estrella en Teba
Castillo de la Estrella en Teba
Castillo de la Estrella en Teba
Castillo de la Estrella en Teba
Castillo de la Estrella en Teba
Castillo de la Estrella en Teba
Castillo de la Estrella en Teba
Castillo de la Estrella en Teba
Castillo de la Estrella en Teba
Castillo de la Estrella en Teba
Castillo de la Estrella en Teba
Castillo de la Estrella en Teba

El Castillo de la Estrella (Hisn Atiba) era el segundo más grande de la provincia de Málaga, después del de Bentomiz. La fortaleza, de la que no existen evidencias arqueológicas relevantes anteriores al periodo almohade, ocupa una superficie de 25.000 m² y presenta dos recintos amurallados. El exterior se adapta al terreno, tiene barbacana al noreste y dispone de 18 torres, todas cuadradas excepto una circular situada al noreste y otra octogonal albarrana al norte.

Todo el conjunto del castillo ha sido despojado de su valiosa sillería, de esquinazos y ventanales, aunque en general se encuentra en estado de ruina consolidada. La torre del homenaje ha sido restaurada y dispone de un centro de interpretación denominado "Una Cruzada en el Guadalteba".

El centro trata el episodio principal ocurrido en 1330, en plena ofensiva cristiana (con un ejército coaligado de castellanos, leoneses, aragoneses, portugueses al que se le une un grupo de caballeros escoceses) contra los castillos de la frontera granadina (Cañete, Teba, Ardales y Turón). Presenta los datos de esta batalla y su trascendencia durante todo el siglo XIV y XV.

En concreto se menciona la historia de Alfonso XI de Castilla, impulsor de la reconquista de este municipio y del caballero escocés James Douglas. Tras una persecución a un puñado de jinetes nazaríes que previamente habían hostigado el campamento castellano, los caballeros escoceses fueron cercados y muertos por el ejército del general nazarí Ozmín. Este hecho provocó un fuerte contraataque del ejército cristiano y el posterior cerco del castillo. Tras una batalla donde participaron más de ocho mil hombres de ambos ejércitos, finalmente cayó en manos cristianas al final del mes de agosto de 1330.

El conjunto dispone de tres puertas, la principal orientada al oeste, hacia Ronda, y las otras dos, más pequeñas, orientadas al norte y noreste. Sus murallas pertenecen a la época almohade (siglos XII- XIII), aunque la llamada Torre del Homenaje y los restos de la primitiva iglesia de su interior son de época cristiana.

Teba cada primer fin de semana de agosto  desde el 2005 rememora con las Jornadas Escocesas o Douglas' Days la muerte en 1330 del soldado James Douglas, portador del corazón del rey Robert the Bruce, en la reconquista del Castillo de la Estrella.

Sir James Douglas llevaba en su pecho nada menos que el corazón embalsamado de su rey, Roberto I, más conocido como Robert the Bruce, héroe de la independencia de Escocia y popularizado entre el gran público gracias a la película de Mel Gibson Braveheart.

El castillo fue liberado, pero Douglas murió en la batalla en 1330. Según las crónicas, cuando el soldado escocés se vio rodeado por sus enemigos, arrojó el corazón de su rey al vacío y pronunció la siguiente sentencia: "Ahora muéstranos el camino, ya que venciste, y yo te seguiré o moriré". El cuerpo de Douglas y el corazón de Robert the Bruce fueron custodiados por los soldados musulmanes. Cuando el rey Mohammed V supo que el corazón pertenecía al rey de Escocia, decidió enviarlo allí junto al cuerpo del soldado muerto en combate. Ambos descansan hoy en la abadía de Melrose, ciudad escocesa hermanada con Teba desde 1989.

A pesar de la cantidad de elementos históricos que reúne y de la emoción que encierra, este episodio no empezó a conocerse bien en la provincia hasta mediados de los 80, cuando un ciudadano escocés que se presentó como descendiente de James Douglas se puso en contacto con la Universidad de Málaga con la intención de recobrar la memoria de su antepasado en el lugar en que falleció. Desde 1987, un monolito de tres toneladas, sufragado por los descendientes, recuerda en Teba a aquel guerrero escocés que decidió cumplir la palabra de su señor con su corazón en el pecho. Y el mundo se les quedó pequeño a pesar de la muerte.

En las jornadas además del homenaje a Douglas, hay mercadillos, agrupaciones de gaiteros escoceses, actividades culturales y lúdicas, espectáculos, pasacalles y degustaciones de la gastronomía tradicional.

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Cuevas de la Araña

Cuevas de la Araña

Ocupando una posición peri-urbana en la Málaga turística de hoy, la barriada de La Araña guarda en sus numerosas cuevas y abrigos uno de los legados patrimoniales más importantes de Andalucía, en el campo de la prehistoria. La Bahía de Málaga, situada en una zona templada del planeta, ha ofrecido a través de los tiempos unas condiciones idóneas para la supervivencia de los grupos humanos. Con un clima benigno, de tipo mediterráneo - incluso en las peores épocas de las glaciaciones - una gran riqueza de recursos marinos, terrestres, cuevas y abrigos donde cobijarse, nuestros antepasados ocuparon este privilegiado espacio desde hace 300.000 años, prácticamente hasta nuestros días.

Aquí abajo os dejo la información, para solicitar una visita guíada. Se visitan dos cuevas, la cueva del humo y el abrigo 6. En total son 39 cuevas. Merece la pena ir. Antes de llegar a la Cala del Moral, al otro lado de la carretera nacional 340 a la altura de la fábrica de cemento, está el centro de interpretación del Yacimiento de la Araña y ahí comienza la visita.

www.complejohumo.org
Calle Escritor Aguirre García s/n La Araña Málaga
952 62 01 03
674 729 574
direccion@complejohumo.org

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Calzada y Puente Romano en Canillas de Albaida

El Paraje de las Cuestas de Canillas de Albaida,  nos encontramos con dos antiguas calzadas romanas serpenteantes. La primera, desciende desde la parte baja del pueblo, mientras que la otra asciende hasta el paraje conocido como El Cerrillo. Las dos calzadas se unen a través del puente romano, sobre el río Turvilla. Es un camino de herradura, catalogado como vía pecuaria. Este era el antiguo camino que se seguía para llegar al municipio de Vélez-Málaga. El puente, se remonta a la época romana, aunque ha sufrido múltiples transformaciones. La bóveda originalmente de ladrillo, es ahora de sillarejo. El paramento está confeccionado con sillares a tizón.

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Necrópolis de las Aguilillas

Situado entre los valles del Guadalteba y Turón, en un promotorio de areniscas del Mioceno que se levanta unos 500 metros sobre el nivel del mar. La necrópolis prehistórica de las Aguilillas se descubrió a finales de los años ochenta y fue estudiada en 1991. Son siete estructuras funerarias excavadas en la roca que han conservado las cámaras sepulcrales y numerosos nichos a su alrededor. Algunas de ellas conservan los corredores de acceso. Se estudiaron más de dos mil piezas arqueológicas y una cincuentena de personas de ambos sexos y todas las edades, que fueron enterradas en estas sepulturas entre los años 2.100 y 1.900 antes de nuestra era. En un periodo de tránsito entre la Edad del Cobre y la del Bronce. Los enterramientos fueron siempre en segunda deposición (sólo los huesos) y con ellos se depositaron ajuares consistentes en vajillas de cerámicas, cuchillos de sílex y adornos personales (collares). Asimismo, se descubrieron una serie de objetos metálicos (puntas palmelas y punzones) junto a unos ídolos femeninos en piedra.

Las tumbas de las Aguilillas forman parte de la necrópolis prehistóricas construidas en cuevas artificiales del sur de la Península Ibérica, por sus formas arquitectónicas, por los restos humanos y por los ajuares arqueológicos, son de la mejor estudiadas y de las que han ofrecido más información sobre la vida y la muerte de los primeros habitantes de Guadalteba.

Poco después de cruzar la puerta nos encontramos los primeros paneles donde nos informan del trazado circular para visitar las 7 tumbas, que el circuito es de unos 2 kms. y que la dificultad es media - baja. Una pequeña subida de 280 metros por un carril forestal y empezamos el sendero circular. El trazado esta señalado en todo su recorrido, 190 metros y se llega a las primeras tumbas, a la derecha las número 1, 2 y 3, a la izquierda (hacia el este) la numero 4, esta es la que visitamos primero, se trata de una construcción semirupestre, se excavo sin corredor y con una planta ovalada que contenía la antecámara y la cámara separadas por un tabique. Estas tumbas tienen unas inmejorables vistas. Todas fueron excavadas con picos de piedra de los que se encontraron más de 200. La tumba 1 esta incompleta o quizás no se terminó, presenta los restos de una cámara y dos nichos. La tumba número 2 tenía corredor y un nicho en la antecámara, estaba cubierta por losas y está formada por una gran cámara con dos nichos laterales. La tumba número 3 conserva un corredor y tuvo una pequeña antecámara.  Para llegar hasta la siguiente tumba, la numero 5, tendremos que seguir el sendero dirección sur durante 180 metros, antes nos cruzaremos con los restos de las trincheras de la Guerra Civil. Pocos metros mas allá siguiendo la cuerda llegamos a la espectacular tumba número 5, sin duda la que mas llama la atención de todas,  esta presenta un corredor cubierto por losas y un ensanche a modo de antecámara, la cámara principal es de mayor tamaño y un nicho mas pequeño. Tras un tramo de 100 metros de bajada en zigzag se accede a las tumbas número 6 y 7, estas dos tumbas no tienen corredores, la componen una pequeña antecámara y una cámara central en la que se excavaron tres y dos nichos. La tumba número 7 se conservó, in situ, una gran losa que cerraba uno de los nichos donde había un enterramiento infantil.

Estas tumbas están en el Cerro de las Aguilillas entre los valles del Guadalteba y del Turón entre Campillos y Ardales. Aunque podemos llegar en coche hasta la misma puerta de acceso a la Necrópolis, para los que quieran realizar una actividad de senderismo, pueden dejar el coche en las proximidades del embalse del Guadalteba (Conde de Guadalhorce) y subir andando unos kilómetros hasta el yacimiento. Se puede aparcar el coche en el pequeño parking que hay justo antes de llegar al embalse del Guadalteba viniendo desde Ardales.

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Petroglifos en el Dolmen de Menga

Petroglifos en el Dolmen de Menga
Petroglifos en el Dolmen de Menga
Petroglifos en el Dolmen de Menga
Petroglifos en el Dolmen de Menga

Los petroglifos son diseños simbólicos grabados en rocas, realizados desbastando la capa superficial. Muchos fueron hechos por nuestros antepasados prehistóricos del periodo neolítico. Son el más cercano antecedente de los símbolos previos a la escritura. Su uso como forma de comunicación se data hacia el 10.000 a. C. y puede llegar hasta los tiempos modernos en algunas culturas y lugares.

Poco ha quedado de los hombres que levantaron esta mole, apenas contamos con la huella de los utensilios y herramientas que usaron. El dolmen de Menga posee varios petroglifos de difícil interpretación. Hombres y cruces que nos hablan de la presencia de pueblos en la prehistoria y de la persistencia de su sacralidad en tiempos recientes.

La calidad del recinto iniciático está remarcada por unos dibujos que se encuentran en las paredes. Encontramos la estrella de cinco puntas que es esencial en todos los recintos iniciáticos.

En algunos casos respondía a unas cruces que se realizaría en época del siglo XVII con un poco de sacrilización para el lugar. Otros creen que son cruces que  responderían a antropomorfos.

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Huellas de Ammonites en el Torcal de Antequera

Huellas de Ammonites en el Torcal de Antequera
Huellas de Ammonites en el Torcal de Antequera
Huellas de Ammonites en el Torcal de Antequera
Huellas de Ammonites en el Torcal de Antequera
Huellas de Ammonites en el Torcal de Antequera
Huellas de Ammonites en el Torcal de Antequera
Huellas de Ammonites en el Torcal de Antequera
Huellas de Ammonites en el Torcal de Antequera

En el Torcal de Antequera podemos encontrar numerosas huellas de Ammonites. Los Ammonoidea (Ammonites) fueron cefalópodos marinos parecidos al Nautilus actual que habitaron los mares de la Tierra desde el Devónico (Paleozoico) hasta el Cretácico (Mesozoico). Desaparecieron al final de este periodo, hace 65 millones de años. Los Ammonites poseían una concha generalmente enrollada en una espiral plana, con un tamaño desde unos pocos milímetros hasta más de 2 metros de diámetro. Todos los Ammonites eran marinos y depredadores

El Paraje Natural de El Torcal se caracteriza por el impresionante paisaje Kárstico. Su formación se debe de un proceso que ha durado varios cientos de millones de años. Para ello deberemos remontarnos unos 200 millones de años, cuando gran parte de Europa y Oriente Medio se encontraban sumergidos bajo el mar de Tetis, se inicia un proceso de sedimentación carbonatada, originada por la acumulación y deposito de esqueletos, conchas y caparazones de animales marinos en el fondo del mar que durará unos 175 millones de años. Estos sedimentos se han ido acumulando y compactando en diferentes niveles, formando los estratos horizontales de espesores de miles de metros

Hacia el Mioceno medio, como consecuencia del empuje entre las placas ibéricas al norte del mar de Tetis y la africana al sur, los sedimentos acumulados son comprimidos, deformados y fracturados hasta emerger en un lento y continuado proceso que aún se mantiene. Una vez emergido el relieve, la acción prolongada de los agentes meteorológicos como el agua, el hielo y el viento sobre las calizas, modeló el espectacular paisaje kárstico de El Torcal de Antequera.

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Castillo de Bentomiz en Arenas

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El Castillo de Bentomiz es una fortaleza situada sobre un monte de 711 metros de altitud en el municipio malagueño de Arenas. Debido a su elevada situación tiene unas vistas impresionantes sobre la Costa del Sol oriental y todo el interior de la comarca de la Axarquía.

La fortaleza de Bentomiz se construyó en la época musulmana, teniéndose noticias escritas de ella en las Memorias de Abd Allah, rey zirí de Granada del siglo XI. Bentomiz era la cabecera de un distrito administrativo o ta'a en la época del Reino nazarí de Granada. Durante este periodo siglos XIII-XV, esta comarca montañosa floreció económicamente y fue conocida por su rica seda y sus uvas-pasas.

Fue conquistada por los Reyes Católicos en 1487, si bien fue una entrega pactada, por lo que no se libró batalla. En 1963 fue restaurado por el alcalde de Algarrobo y se ampliaron los caminos para llegar a este.

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