La barca de jábega malagueña

La barca de jábega malagueña
La barca de jábega malagueña

Se conoce por el nombre de jábega a la embarcación de remo utilizada en el litoral de la provincia de Málaga y limítrofes, necesaria para calar la red, aunque en realidad se debe de llamar barca de jábega. En Málaga por su influencia fenicia, las jábegas tienen siempre a ambos lados de la quilla dibujados "ojos", son hermosos y determinantes para marcar la singladura dotando a cada jábega de personalidad propia y por donde quieran que van son una seña más de identidad de la ciudad de Málaga.

La Jábega tiene una eslora media de 6 metros y una manga de 1’80, el diseño de su proa y el poco calado la convierten en una embarcación muy rápida. Suele llevar ocho remeros, más un timonel con un remo guía, o "espailla", pues carece de timón.

La primera imagen es de Paco Javi y la segunda de Daniel Sancho.

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La Biznaga Malagueña

La Biznaga Malagueña
La Biznaga Malagueña
La Biznaga Malagueña
La Biznaga Malagueña
La Biznaga Malagueña
La Biznaga Malagueña
La Biznaga Malagueña

La biznaga no es una flor natural nacida así de una planta, es una composición hecha con jazmines ensartados uno a uno mediante una laboriosa manipulación en un armazón de una flor seca (la de la zanahoria silvestre normalmente) que se ha recolectado mucho antes, en la primavera, y a la que tras ser secada se le quitan las hojas y ramas que sobran dejando solo una estructura en forma de sombrilla.

Al atardecer en verano se recogen los jazmines, estando aún cerrados, para que sea más fácil introducirlos y manipularlos en las pequeñas ramas secas. Unas horas más tarde se abren los jazmines formando la famosa biznaga malagueña.

La biznaga fue un invento de los árabes que vivieron en Málaga y hemos recibido en herencia como una de las señas de identidad de la ciudad. Decía un poeta árabe que el cielo es un cenador plagado de Jazmines.

El biznaguero es el hombre que en las noches de verano va ofreciendo las biznagas a la venta, clavadas en una hoja de chumbera (penca) a la que le ha quitado las espinas. Van ataviados con el traje típico y dejando a su paso las calles impregnadas de increíble e hipnótico olor a jazmín.

La dos primeras fotografías son de Charo Gallego. La tercera imagen es de Daniel Sancho, la del Biznaguero de Andrés S. La fotografía de las dos biznagas es de andreaea08, otra de caomellado y otra de vimajadaho.

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Cervantes y Vélez Málaga

Cervantes y Vélez Málaga
Cervantes y Vélez Málaga
Cervantes y Vélez Málaga
Cervantes y Vélez Málaga

Vélez Málaga está vinculada con Cervantes es mencionada en Los trabajos de Persiles y Sigismunda y aparece citada varias veces en el Quijote, tres concretamente, en el capítulo 41 de la primera parte, dentro de la narración de un capitán antiguo cautivo de los moros. La primera de ellas, utilizada a modo de divisa en la propaganda turística de la localidad, dice lo siguiente:

“-¡Gracias sean dadas a Dios, señores, que a tan buena parte nos ha conducido! Porque, si yo no me engaño la tierra que pisamos es la de Vélez Málaga.”

Las otras dos citas son, respectivamente:

“Y cada uno nos convidaba con el suyo para llevarnos a la ciudad de Vélez Málaga, que legua y media de allí estaba.”

Y:

“Seis días estuvimos en Vélez, al cabo de los caudales, el renegado, hecha su información de cuanto le convenía, se fue a la ciudad de Granada a reducirse por medio de la Santa Inquisición al gremio santísimo de la Iglesia.”

Miguel de Cervantes Saavedra estuvo en Vélez Málaga durante su etapa de recaudador de impuestos en Andalucía. Posteriormente debió pasar mucho tiempo en la cárcel. No se sabe a ciencia cierta los motivos del encarcelamiento de Cervantes, pero se cree que fue o por problemas fiscales o por motivos de faldas.

La Casa de Medrano, en la provincia de  Ciudad Real, es un antiguo caserón manchego donde se encuentra una cueva que se supone que sirvió como prisión a Miguel de Cervantes. La tradición cuenta que fue en esa cueva donde Miguel de Cervantes empezó a escribir Don Quijote de la Mancha.

Es tal la riqueza de la provincia de Málaga, que la tradición afirma que el autor del Quijote se alojó durante sus estancias en Vélez Málaga en una antigua posada conocida hoy como Casa Cervantes y que actualmente es sede de diversas dependencias culturales.

En pleno centro de Vélez Málaga se alza una estatua en la plaza del Palacio del Marqués de Beniel y muy próxima a Casa Cervantes. Se representa a Cervantes sendado directamente sobre un escalón del pavimento con un ejemplar del Quijote abierto justo en la página donde aparece la aludida cita. Obra del escultor local José Casamayor, fundida en bronce a tamaño natural y  fue inaugurada en mayo de 2003.

También hay un monumento que consiste en una sencilla piedra tallada  y situado a unos siete kilómetros de distancia en Mezquitilla, es de suponer que por haber sido allí donde tuviera lugar el imaginario desembarco al que se hace alusión en el Quijote. Aunque originariamente se encontrase en la misma playa, hoy un poco desplazado tierra adentro, concretamente en la calle de Balbucena, hacia el punto kilométrico 276,5 de la carretera nacional 340.

Erróneamente se piensa que Cervantes perdió la mano izquierda en la batalla naval de Lepanto. La mano izquierda no le fue cortada, sino que se le anquilosó al perder el movimiento de la misma cuando un trozo de plomo le seccionó un nervio. Aquella heridas no debieron ser demasiado graves, pues, tras seis meses de permanencia en un hospital de Messina, Cervantes raunudó su vida militar en 1572.

Se suele decir que Miguel de Cervantes y William Shakespeare fallecieron el mismo día 23 de abril de 1616. Sin embargo, se trata de un dato erróneo, ya que, aunque murieron en la misma fecha, en Gran Bretaña se usaba el calendario juliano, mientras que en España ya se había adoptado el calendario gregoriano.

La primera imagen donde apreciamos la Casa Cervantes a la izquierda ha sido tomada por José Carlos Castro. La siguiente fotografía corresponde al interior de la Casa Cervantes. La imagen de la escultura de Cervantes es de Jaalmandoz Peke y la roca de Cervantes en Mezquitilla es una fotografía de José García Merino.

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Sir James Douglas y Teba

Sir James Douglas y Teba
Sir James Douglas y Teba


Teba cada mes de septiembre desde el 2005 rememora con las Jornadas Escocesas la muerte en 1330 del soldado James Douglas, portador del corazón del rey Robert the Bruce, en la reconquista del Castillo de la Estrella.

La provincia de Málaga no está carente de historias y esta es una de las más hermosas, y sin embargo de las menos conocidas, se desarrolla en Teba y tiene como protagonista al soldado escocés sir James Douglas, que participó en la reconquista del Castillo de las Estrella a las órdenes de Alfonso XI en 1330 mientras llevaba en su pecho nada menos que el corazón embalsamado de su rey, Roberto I, más conocido como Robert the Bruce, héroe de la independencia de Escocia y popularizado entre el gran público gracias a la película de Mel Gibson Braveheart.

Robert the Bruce, nacido en 1274, logró en 1309 coronarse como rey de Escocia y ganar así la independencia frente al reinado británico de Eduardo I. Desde entonces, su particular obsesión fue la de ganarse el favor de Roma, ya que era plenamente consciente de que la bendición a favor por parte del Papa se traduciría en una garantía de futuro para la nueva nación. Por entonces, Roma tenía en las Cruzadas su principal empeño y la reconquista de Tierra Santa era el objetivo de la misión, así que Robert the Bruce decidió partir a Jerusalén para liberar la Ciudad Santa de los árabes. Sus planes se torcieron cuando en 1329, una vez forjada la pacificación de Escocia, y dispuesto por tanto a marchar, contrajo la lepra (otras fuentes apuntan a la sífilis e incluso la soriasis) y murió el 7 de junio de aquel mismo año en Cardross. Antes, pudo encomendar a uno de sus hombres de confianza, James Douglas, la misión de participar en las Cruzadas llevando consigo su mismísimo corazón, embalsamado, que debería ser depositado en el Santo Sepulcro. Douglas cumplió la promesa: una vez muerto su señor, extrajo su corazón, lo guardó en una urna de plata y en 1330 se embarcó con su ejército rumbo a Jerusalén.

Buena parte del largo viaje de Douglas transcurría por las costas de la Península Ibérica. El rey castellano Alfonso XI, según narran sus crónicas, supo del proyecto escocés y decidió enviar un emisario a Douglas para brindarle una invitación decisiva. Pocos años antes, el Papa había señalado a al-Andalus como tierra de Cruzada, lo que había movido a muchos caballeros europeos, especialmente franceses, a participar en la liberación de Castilla. El monarca, de esta manera, ofreció al guerrero escocés combatir contra los sarracenos en este territorio, sin necesidad de alcanzar Jerusalén, donde seguramente sus hombres llegarían mucho más cansados y con menos posibilidades de éxito. Aunque la promesa realizada a Robert the Bruce se refería explícitamente a Jerusalén, Douglas decidió aceptar. Dispuso el corazón embalsamado de su señor en su pecho, como un emblema, y cuadró a sus hombres bajo las órdenes de Alfonso XI. El siguiente objetivo de la Reconquista estaba bien definido: el Castillo de la Estrella en Teba, en la comarca de Guadalteba. Los escoceses se unieron así a un copioso ejército de castellanos, aragoneses, leoneses y portugueses que ya habían conquistado otras fortalezas similares de la frontera granadina. El castillo fue liberado, pero Douglas murió en la batalla en 1330. Según las crónicas, cuando el soldado escocés se vio rodeado por sus enemigos, arrojó el corazón de su rey al vacío y pronunció la siguiente sentencia: "Ahora muéstranos el camino, ya que venciste, y yo te seguiré o moriré". El cuerpo de Douglas y el corazón de Robert the Bruce fueron custodiados por los soldados musulmanes. Cuando el rey Mohammed V supo que el corazón pertenecía al rey de Escocia, decidió enviarlo allí junto al cuerpo del soldado muerto en combate. Ambos descansan hoy en la abadía de Melrose, ciudad escocesa hermanada con Teba desde 1989.

A pesar de la cantidad de elementos históricos que reúne y de la emoción que encierra, este episodio no empezó a conocerse bien en la provincia hasta mediados de los 80, cuando un ciudadano escocés que se presentó como descendiente de James Douglas se puso en contacto con la Universidad de Málaga con la intención de recobrar la memoria de su antepasado en el lugar en que falleció. Desde 1987, un monolito de tres toneladas, sufragado por los descendientes, recuerda en Teba a aquel guerrero escocés que decidió cumplir la palabra de su señor con su corazón en el pecho. Y el mundo se les quedó pequeño a pesar de la muerte.

En las jornadas además del homenaje a Douglas, hay mercadillos, agrupaciones de gaiteros escoceses, actividades culturales y lúdicas, espectáculos, pasacalles y degustaciones de la gastronomía tradicional.

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La Fuente de Génova y la historia de los piratas

La Fuente de Génova y la historia de los piratas
La Fuente de Génova y la historia de los piratas
La Fuente de Génova y la historia de los piratas
La Fuente de Génova y la historia de los piratas

La fuente de Génova es una obra renacentista de mármol que el emperador Carlos V encargó a unos maestros genoveses para embellecer la plaza de las Cuatro Calles o actual plaza de la Constitución. Llegó a Málaga aproximadamente en 1550, tiene una historia que podemos llamar romántica, fue rescatada por Bernardino de Mendoza de manos de unos piratas turcos capitaneados por Barbarroja que a su vez la había capturado cuando venía hacía Málaga. Por orden del emperador Carlos V se dividió la fuente en dos partes por considerarla grande, mandando la parte inferior a Úbeda y quedando en Málaga la parte superior con el águila incluida.

Os he puesto una fotografía de la parte de debajo de la fuente que está en Úbeda.

La imagen de la fuente de Úbeda es de David Untoria.

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Un guía turístico bajo mi piel

Un guía turístico bajo mi piel

Un día cuando iba paseando por la calle Larios, una mujer interrumpió mi paso, para preguntarme por una tienda de cámaras digitales y aunque ella era extranjera lo hizo en un perfecto castellano y como explicarlo era complicado, le dije que la iba a acompañar hasta la tienda (que estaba en la calle Granada, cerca del Colegio de Economistas). A la mujer le dio bastante fatiga robar mi tiempo, pero en cambio yo lo hacía encantado y casualmente por un trabajo que tuve, conozco bien las tiendas del centro (fue una labor muy positiva, tener una visión de Málaga desde sus tiendas y comerciantes). Esto ya es la tercera vez que me pasa, porque un matrimonio italiano me pidió consejo para almorzar no muy caro y con calidad y les enseñé tres alternativas gastronómicas diferentes en el centro en un paseo y al final se quedaron en uno de los restaurantes que les indiqué.

Pero la vez más anecdótica fue cuando un matrimonio inglés me preguntó por la estación de trenes y no llevaban planos de la ciudad, no conocían la ciudad y estábamos lejos, por lo que opté por acompañarlos andando mientras les iba hablando en inglés, sobre todo para amenizar el paseo. Cuando llegamos a la estación, el hombre sacó su cartera y me quería dar me parece que 10 euros, les dije que no estaba dispuesto a ello y se fueron encantados de la ciudad, al igual que yo me quedé muy satisfecho.

La fotografía es de Miguel Delgado Domínguez

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Esculturas a escasos metros de la calle Larios

Esculturas a escasos metros de la calle Larios
Esculturas a escasos metros de la calle Larios
Esculturas a escasos metros de la calle Larios
Esculturas a escasos metros de la calle Larios

A escasos metros de la calle Larios hay unas esculturas del malagueño Chema Lumbreras, concretamente  en las calles Moreno Monroy y Nicasio Calle.

Las esculturas son de un conejo y un ratón separados por un tablón de madera tropical a modo de banco. El conejo simboliza la falta de tiempo y seguro que nos vendrá a la memoria aquel conejo blanco de Alicia en el país de las maravillas que iba siempre con un reloj y con prisas. Mientras que el ratón evoca la muerte.

Las otras esculturas son las que aparecen suspendidas como funambulistas y consisten en un conejo cansado de correr, acompañado de un ratón, un cerdito, una rana, una mujer, y un hombre que juegan al engaño y a conseguir detener por unos instantes la mirada de los paseantes.

Teniendo en cuenta el estilo clásico de estas calles céntricas del casco histórico, las esculturas de Chema Lumbreras no quedan mal.

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Mercados con estilo Neomudéjar

Mercados con estilo Neomudéjar
Mercados con estilo Neomudéjar

En el año 1925 se inaugura el mercado de Salamanca siendo alcalde el doctor Gálvez Ginachero y proyectado por el arquitecto Daniel Rubio en estilo neoárabe.

Junto a la Alcazaba la Puerta de  Atarazana es el más importante vestigio árabe de la ciudad de Málaga. Su construcción fue realizada en el siglo XIII y sirvió de puerta de entrada a una de las instalaciones de las Atarazanas construida por Abderraman III. Atarazana en árabe significa arsenal, es decir taller o lugar de fabricación, en el que se construían o reparaban embarcaciones. Labrada en mármol tiene una  inscripción arábiga que dice: Sólo Dios es vencedor. Ensalzado sea.

Derribadas las antiguas Atarazanas, sólo se conservó la monumental puerta que se trasladó 25 metros de su lugar inicial y se construyó con ella el mercado central de Atarazana, cuyo arco de herradura en la parte central hoy día da acceso a la construcción neomudéjar. La fusión del mercado con la puerta, es obra de Joaquín Rucoba (el mismo arquitecto de la plaza de toros, de estilo neomudéjar) en el siglo XIX.

La imagen del mercado de Salamanca ha sido tomada por Chris Vandenbroucke.

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La Cueva del Tesoro

La Cueva del Tesoro

Rincón de la Victoria cuenta con una de las tres únicas Cuevas de origen submarino que se conocen en el mundo. Es la única de estas características en el Continente europeo; las otras dos se descubrieron en Asia y en América Central (Méjico). Sus historias y leyendas se remontan al Paleolítico, a la primera Edad del Bronce, a los fenicios, a la presencia romana y a la ocupación árabe. De todo ello han quedado numerosas muestras. El misterioso tesoro árabe que oculta en sus entrañas está aún por descubrir, aunque la Cueva en sí misma es un tesoro para la Humanidad. Tiene unos 500 metros de galerías y una zona de lagos.

En los últimos siglos lo que centró la atención de propios y extraños fue la leyenda del impresionante tesoro escondido en el siglo XII por árabes que llegaron huyendo de las revueltas de su tierra. Es aquí donde difieren las leyendas, pero sólo en la autoría: Unas establecen que fueron cinco reyes moros los que arrumbaron a nuestras costas cargados de enormes riquezas, que pusieron a salvo escondiéndolas en la Cueva del Tesoro, mientras que otras versiones señalan hacia el emperador de los almorávides Tasufín ibn Alí como poseedor del tesoro.

Pero sería el ilustre don Manuel Laza Palacio (también descubridor de la antigua fortaleza Bezmiliana, sita en El Castillón) quien realizaría el más profundo estudio de esta Cueva que era de su propiedad, durante casi cuatro décadas, hasta su fallecimiento en 1988 dentro de la Cueva al errar los cálculos en una de las explosiones que él mismo provocaba. Durante su trabajo aparecieron en las cercanías 6 monedas almorávides de oro, de los tiempos de Yusuf ibn Tasufín. Este descubrimiento no hizo sino avivar la creencia de que en algún punto, aún por descubrir, se encuentra esperando el inmenso tesoro escondido.

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Como un cuadro impresionista de Monet en Málaga

Como un cuadro impresionista de Monet en Málaga
Como un cuadro impresionista de Monet en Málaga

En la Finca de la Concepción hay un puente que me recuerda mucho a una pintura impresionista de Claude Monet llamada Puente japonés y que es uno de mis cuadros favoritos del pintor.

En 1890 Monet compró una casa con jardín en Giverny que fue ampliada tres años más tarde, creando un llamativo conjunto en el que destacaba el estanque, donde se cultivaron nenúfares exóticos importados de Japón. También se construyó un puente de madera con aires orientales que dio al rincón el sobrenombre del "jardín japonés", lugar que servirá de inspiración para numerosas obras en donde la vegetación será la protagonista. Los frondosos árboles que rodean las orillas del riachuelo se reflejan en el agua, sobre la que destacan las vivas tonalidades de los nenúfares. El cielo desaparece de la composición y la atención se dirige a las líneas del puente y de la vegetación. Todo el conjunto está obtenido a través de una pincelada rápida y vibrante que casi lleva el arte de Monet a la abstracción. La única referencia a la forma está en el puente, lo que provocó las protestas de un grupo de jóvenes artistas que pronto se integrarían en el cubismo  ante cuadros de estas características. El color verde domina la composición, salteada de las tonalidades más vivas de los nenúfares. Estas obras son precursoras de la famosa serie de Nenúfares o Ninfeas.

El jardín que Monet poseía en su casa de Giverny, estaba caprichosamente cultivado con plantas preciosas a su gusto, para luego irlas plasmándolas en sus cuadros. Tal vez Monet se creara su propio paraíso, pero nosotros no nos podemos quejar, porque la Finca de la Concepción es el segundo mejor parque subtropical de Europa, después de la Oratava en Tenerife y lo mejor de todo es que el tercer mejor parque subtropical de Europa también se encuentra en Málaga y es el Parque de Málaga.

Tanto la vida de Monet, como la de Renoir me parecen muy interesantes, porque Renoir hacia el final de su vida aquejado de reumatismos, sufría sin cesar con los dedos paralizados y acabó por trabajar con pinceles atados a su muñeca. Opinaba que no tenía derecho a quejarse, pues peor podía haber sido su situación y mucha razón tenía, porque su amigo Monet se estaba quedando ciego y sorprendentemente cuando a penas veía, pintó la Serie de los Nenúfares.

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